Las autoridades provinciales y turísticas de Tierra del Fuego deben salir de manera urgente a aclarar que Ushuaia no es el punto de origen del brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius, advirtió un médico especialista de la provincia. El llamado busca evitar que el destino turístico se vea afectado por una imagen internacional negativa vinculada a una enfermedad de alta mortalidad.
El profesional fueguino explicó que la difusión mundial de la noticia está generando una asociación poco precisa entre la ciudad de Ushuaia y lo que se percibe como una “enfermedad mortal”, lo que podría impactar de forma directa en una de las principales actividades económicas de la región: el turismo.
“Nosotros, los que vivimos en Tierra del Fuego, ya tenemos una fuerte presión de problemas sociales y económicos, con pérdidas de puestos de trabajo. Ahora, además, se suma la posibilidad de que se vea afectada otra fuente de empleo clave como es el turismo, por una lectura errónea de la información que circula por el mundo”, señaló.
Según la información epidemiológica disponible, la pareja de nacionalidad holandesa que perdió la vida habría contraído el virus durante una excursión en la Patagonia Sur, antes de embarcarse en Ushuaia. Ambos llegaron al puerto sin síntomas y sin solicitar atención médica; los signos de la enfermedad comenzaron a manifestarse durante la navegación.
Las autoridades médicas locales remarcaron que el caso debe entenderse como una situación originada en otra zona del sur patagónico y trasladada a bordo de un crucero, y no como un foco autóctono en Tierra del Fuego. Científicos del Instituto Malbrán describieron en 1996 una de las cepas más peligrosas del hantavirus, la Andes Sur, que puede presentar transmisión entre personas, una característica que se estaría reiterando en este brote.
El médico destacó que Tierra del Fuego no registra casos autóctonos de hantavirus y consideró que esperar estudios adicionales sobre la fauna local antes de desmentir públicamente la idea de que Ushuaia es “el punto cero” implicaría perder tiempo y oportunidades.
“La información está circulando a nivel global diciendo que Ushuaia es el epicentro, y las autoridades deben salir a explicar con claridad que Ushuaia no fue el origen. La asociación que se está construyendo en la mente de los viajeros es: Ushuaia + virus mortal + crucero + gente que muere. Esa imagen es muy dañina para el destino”, advirtió.
En ese sentido, insistió en que la comunicación oficial debe priorizar la protección del destino turístico fueguino frente al impacto mediático internacional. “Ya tenemos una situación compleja con el empleo como para permitir que el turismo también sufra por una interpretación errónea de los hechos”, agregó.
También se destacó que las condiciones de un barco de crucero, con espacios cerrados, contacto estrecho entre pasajeros y un perfil de público de mayor edad, favorecen la propagación de enfermedades de alta mortalidad como la cepa Andes Sur del hantavirus, cuya letalidad puede rondar el 50% en ciertos contextos.
Por último, se reclamó una intervención más activa de los organismos turísticos provinciales y nacionales para aclarar en el ámbito internacional que el brote no comenzó en Ushuaia, y que la ciudad funciona como un puerto de embarque, no como zona de contagio.
“Hoy más que un problema únicamente sanitario, esto puede convertirse en un problema que afecte seriamente al turismo. No se puede permitir que se destruya la reputación del destino Ushuaia por información mal interpretada”, concluyó el especialista.

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