Durante décadas, Mar del Plata construyó su identidad turística casi exclusivamente sobre el mercado doméstico: la playa de los porteños, el destino de fin de semana largo, la ciudad que se llena en enero y se vacía en marzo. Hoy esa ecuación empieza a mostrar grietas deliberadas, abiertas por una estrategia de conectividad internacional que combina cruceros de lujo, negociaciones aerocomerciales y una apuesta a mediano plazo por convertir a la ciudad en puerta de entrada a toda la costa bonaerense.
El diagnóstico de partida lo puso sobre la mesa el propio presidente del Ente Municipal de Turismo y Cultura (Emturyc), Diego Juárez: hoy el 87% de los visitantes que llegan a Mar del Plata lo hace por vía terrestre, y solo una fracción menor utiliza el transporte aéreo. Es una composición típica de un destino con fuerte dependencia del turismo interno, pero que limita seriamente la capacidad de captar viajeros internacionales de mayor gasto y estadías más largas. Cambiar esa proporción es, en los hechos, el objetivo de fondo detrás de cada uno de los proyectos que la gestión viene impulsando junto al secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, Daniel Scioli.
El primer paso ya tiene fecha: un crucero de lujo en octubre
El proyecto con mayor grado de avance es la llegada del crucero SeaVenture, programada para el 20 de octubre, resultado directo de las gestiones realizadas por Juárez y Scioli durante Seatrade, el principal congreso internacional de la industria de cruceros, que se celebra anualmente en Miami. Se trata de una embarcación de categoría de lujo, con capacidad para unos 130 pasajeros y una tripulación de aproximadamente 115 personas, que arribará al puerto marplatense a las 6 de la mañana y zarpará esa misma tarde a las 18 horas.
Más allá de la escala relativamente reducida de la operación, el valor simbólico y estratégico es alto: se trata de pasajeros de alto poder adquisitivo, que llegarán a la ciudad con anticipación para recorrerla y alojarse antes de embarcar, generando un impacto económico directo en hotelería, gastronomía y servicios turísticos de la zona portuaria. Para Juárez, la llegada del SeaVenture funciona como primer paso concreto para incorporar a Mar del Plata al circuito internacional de cruceros, un mercado del que la ciudad estuvo históricamente ausente pese a contar con infraestructura portuaria propia.
La apuesta aérea: una ruta a Río de Janeiro vía Ezeiza
En paralelo al frente marítimo, la gestión negocia con la aerolínea brasileña Gol la puesta en marcha de una conexión aérea entre Mar del Plata y Río de Janeiro, estructurada bajo el esquema Mar del Plata-Ezeiza-Río de Janeiro y comercializada como un único vuelo con escala técnica en el aeropuerto internacional bonaerense.
La propuesta busca resolver dos problemas de conectividad al mismo tiempo. Por un lado, le daría a los marplatenses una conexión internacional directa con Brasil, hoy inexistente. Por otro, y quizás más relevante para la estrategia de turismo receptivo, permitiría canalizar hacia Mar del Plata a turistas extranjeros que hoy llegan a Ezeiza y no tienen una vía directa hacia la ciudad balnearia. Según explicó Juárez, el objetivo es cerrar el acuerdo para el período de marzo o abril, cuando baja la estacionalidad alta en la ciudad, un timing pensado justamente para dinamizar la temporada baja con demanda internacional.
El proyecto tiene, además, un valor reparador: apunta a recuperar la conexión directa con Ezeiza que la ciudad perdió tras la pandemia. Actualmente, Mar del Plata mantiene conectividad aérea únicamente con Aeroparque, con dos vuelos diarios y ocasionalmente un tercero. Un dato técnico despeja cualquier duda sobre la viabilidad operativa del proyecto: según remarcó el propio funcionario, el aeropuerto de Mar del Plata ya está completamente equipado para operar vuelos internacionales sin necesidad de ampliar infraestructura.
Madrid, la apuesta de largo aliento
La agenda de conectividad internacional no se agota en Brasil. Durante un congreso de CEOs de líneas aéreas realizado en Mar del Plata, representantes de distintas compañías mantuvieron reuniones bilaterales para explorar nuevas rutas hacia la ciudad. Entre las que mostraron interés, Juárez mencionó a Paranair y a Plus Ultra, aerolínea española con la que, junto a su country manager, se evalúa la posibilidad de avanzar en el futuro con una conexión entre Madrid y Mar del Plata, eventualmente bajo un esquema de bimodalidad que permita comercializar el tramo final del vuelo bajo el mismo código.
Se trata, por ahora, de una conversación en etapa preliminar. Juárez fue claro al señalar que tanto los proyectos aerocomerciales como los del sector naviero requieren una planificación de aproximadamente 24 meses antes de poder concretarse, un horizonte que ubica a la eventual ruta con España más como un objetivo estratégico de mediano plazo que como un anuncio inminente.
Una apuesta que excede a la propia ciudad
Detrás de estos tres frentes —cruceros, Brasil y la aspiración europea— hay una premisa que el propio Juárez resume con claridad: la conectividad es, hoy, condición de posibilidad para el turismo. Sin vuelos ni escalas de cruceros internacionales, ningún destino puede aspirar a diversificar su matriz de visitantes más allá del mercado doméstico, por más infraestructura hotelera y atractivos turísticos que tenga.
El funcionario también puso sobre la mesa una discusión pendiente: el potencial del ferrocarril como alternativa de conectividad terrestre, señalando la necesidad de mejorar tiempos de viaje e infraestructura ferroviaria, aunque aclaró que todavía no existe un proyecto concreto en ese frente, sino apenas una necesidad identificada dentro de la estrategia integral de conectividad.
El objetivo final trasciende a Mar del Plata como destino aislado: la apuesta es que una mejor conectividad internacional traccione también al turismo regional de todo el Partido de General Pueyrredón, consolidando a la ciudad como puerta de entrada a la costa atlántica bonaerense para el visitante extranjero. Con el SeaVenture como primer hecho concreto, la negociación con Gol en curso y Madrid como horizonte de largo plazo, Mar del Plata delinea una estrategia de conectividad que, si logra concretarse en sus tres frentes, podría modificar en los próximos años la composición estructural de su turismo.


Más Historias
Air France-KLM Optimiza Estrategia de Deplotamiento en el Eje Trasatlántico: Argentina Emergente como Hub de Expansión Regional
JetSMART abre la puerta a Colombia: la nueva ruta Buenos Aires-Medellín que redibuja el mapa aéreo del Caribe para los argentinos
Gol le abre a la Patagonia argentina una puerta directa a Brasil sin escalas en Buenos Aires