La balanza turística volvió a mostrar un resultado negativo en mayo, aunque con señales de cierta moderación en el flujo de viajes. Durante ese mes salieron del país 1.122.100 argentinos , una cifra 14,6% menor que la registrada en mayo de 2025. Aun así, el saldo entre ingresos y egresos volvió a ser deficitario, con un rojo de 446.900 personas .
Del total de salidas, 661.900 correspondieron a turistas y 460.200 a excursionistas. En sentido contrario, ingresaron al país 675.100 personas , lo que marcó un aumento del 17,8% interanual. De ese total, 379.900 fueron turistas y 295.300 excursionistas.
Los datos surgen de la Encuesta de Turismo Internacional, elaborada por el organismo estadístico nacional. El informe confirma una tendencia que ya viene observándose desde comienzos de año: aunque crecen los arribos y se desacelera la salida de residentes, la diferencia entre turismo receptivo y emisivo todavía no alcanza para revertir el déficit.
Esa dinámica impacta de manera directa en el ingreso de divisas, ya que el país sigue recibiendo menos viajeros de los que salen al exterior. En lo que va del año, entre enero y mayo, ingresaron 2.568.700 extranjeros y salieron 5.881.700 turistas , lo que dejó un saldo negativo acumulado de 3.312.900 personas frente al mismo período del año anterior.
Vías de ingreso y salida
En mayo, la vía terrestre volvió a concentrar la mayor cantidad de ingresos, con más de 400.000 arribos . Ese mismo canal también fue el más utilizado por los argentinos al momento de salir del país, lo que muestra el peso que tiene el turismo regional y fronterizo en la dinámica del movimiento turístico.
La persistencia del déficit turístico refleja una recuperación todavía incompleta del equilibrio entre receptivo y emisivo. Aunque las entradas al país muestran una mejora, la salida de residentes sigue siendo elevada y mantiene la balanza en terreno negativo.
Un desequilibrio que se sostiene
El comportamiento de mayo deja una lectura ambivalente: por un lado, se observa un mejor desempeño del turismo receptivo; por el otro, continúa la fuerte demanda de viajes al exterior por parte de los argentinos. Esa combinación impide, por ahora, cerrar la brecha y revertir el saldo adverso.
En términos económicos, esto significa que el país sigue resignando parte del ingreso potencial asociado al turismo internacional. La evolución de los próximos meses será clave para determinar si la tendencia logra corregirse o si el déficit turístico se consolida como una constante del año.


Más Historias
Vacaciones de invierno 2026: qué dicen realmente los números detrás del informe de CAME
Cuando la tierra se abre para recibir: agosto, el mes en que el norte argentino le devuelve a la Pachamama lo que le dio
El festejo que no cierra: por qué el “récord” de turistas no se siente en la caja de casi nadie