Mientras el turismo norteamericano se estanca y el Caribe atraviesa una contracción que preocupa a la región, hay dos zonas del continente que están escribiendo una historia completamente distinta. Centroamérica y Sudamérica se consolidan como los motores de crecimiento del turismo americano, según el último informe elaborado por Amadeus en colaboración con ONU Turismo, que radiografía el comportamiento del tráfico de pasajeros entre mayo de 2025 y abril de 2026.
Un continente que crece a distintas velocidades
El estudio arroja un dato que, a simple vista, podría parecer modesto: un incremento general interanual del 0,8% en el tráfico de pasajeros de la región. Pero ese promedio esconde realidades muy distintas según la zona. Mientras Norteamérica se mantuvo prácticamente estable y el Caribe experimentó una contracción, Centroamérica y Sudamérica superaron ampliamente ese promedio regional, con crecimientos del 7,5% y del 5,5% respectivamente. La pregunta que se impone es obligada: ¿qué están haciendo bien estos destinos que el resto del continente no?
Guatemala, Belice y El Salvador: los nombres que todos empiezan a buscar
Parte de la respuesta está en las búsquedas digitales, ese termómetro cada vez más confiable de hacia dónde se dirige el interés del viajero antes de que se traduzca en una reserva concreta. Guatemala lidera ese ranking con un salto del 34% en búsquedas, seguida por Belice con el 33% y El Salvador con el 31%. El dato confirma un cambio de paradigma que la industria viene anticipando desde hace tiempo: el viajero contemporáneo busca cada vez menos las rutas masivas tradicionales y cada vez más experiencias culturales autténticas, fuera del circuito predecible.
Ahora bien, entusiasmo digital no siempre significa asientos vendidos. El propio informe advierte que este dinamismo en las búsquedas centroamericanas todavía no logra traducirse en un volumen equivalente de reservas aéreas firmes, con la mayoría de los mercados moviéndose de manera estable o con repuntes apenas perceptibles, como el 1% registrado en Belice y Honduras. Es la brecha clásica entre el deseo de viajar y el viaje efectivamente concretado, y ahí está, probablemente, la próxima gran oportunidad comercial para aerolíneas y operadores de la región.
El vecino que sigue siendo el mejor cliente
Más allá de las nuevas tendencias, hay una certeza que el informe reafirma: el turismo intrarregional sigue siendo el verdadero sostén de la demanda en América Latina. Los propios latinoamericanos continúan siendo, por lejos, los principales viajeros de la región, el motor silencioso que sostiene la ocupación cuando los mercados internacionales todavía están tomando envión.
Asia entra al mapa, y con fuerza
El otro gran capítulo de este informe tiene apellido asiático. El tráfico aéreo desde Filipinas hacia Centroamérica creció un 10%, mientras que los flujos hacia Sudamérica y el Caribe treparon un 8% y un 7% respectivamente. Japón, por su parte, mostró un salto del 20% en el interés de búsqueda hacia Centroamérica, además de un incremento del 8% interanual en los viajes hacia Sudamérica. Son números que empiezan a dibujar un nuevo mapa de conectividad, donde América Latina deja de depender exclusivamente de sus mercados emisores tradicionales.
Norteamérica, de todas formas, sigue mirando hacia el sur con atención creciente: las búsquedas hacia Sudamérica desde Estados Unidos subieron un 39% y desde Canadá un 35%, un adelanto que hace pensar en una temporada de reservas particularmente sólida para lo que viene.
Reservar con meses de anticipación o a último momento: dos formas de viajar la misma región
El informe también deja una fotografía interesante sobre los hábitos de reserva hotelera. Mientras el Caribe y Centroamérica muestran perfiles de planificación a largo plazo, con ventanas de reserva de entre 61 y 180 días, Sudamérica se distingue por una proporción mucho mayor de reservas de última hora, de apenas 1 a 14 días. Dos velocidades, dos formas de planificar el viaje, que conviven dentro del mismo continente y que la industria hotelera y aérea deberá aprender a leer con estrategias diferenciadas.
Lo que este informe deja claro es que el mapa turístico americano ya no se explica con una sola narrativa. Hay una región que crece rápido pero necesita convertir clics en boletos, otra que sostiene la demanda desde adentro, y un continente entero que empieza a mirar, cada vez más, hacia Asia.


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