Desayunar en Paraguay, almorzar en Brasil y cenar en Argentina con una copa en la mano: esa es la promesa que sostiene, edición tras edición, uno de los eventos vitivinícolas más singulares del país. ODA al Vino celebra su décima edición los días 4 y 5 de septiembre en el Iguazú Urban Mall, en Puerto Iguazú, con una propuesta que combina degustación, gastronomía y aprendizaje a metros de una de las siete maravillas naturales del mundo.
Una década reuniendo el mapa vitivinícola argentino en un solo lugar
El festival, organizado por ODA Vinoteca, nació con la idea de acercar a los amantes del vino la posibilidad de recorrer, en un mismo espacio y en apenas dos jornadas, lo mejor de la producción nacional. A lo largo de sus diez ediciones logró reunir en promedio más de 200 bodegas de las principales regiones vitivinícolas del país, con Mendoza como protagonista excluyente —cerca de la mitad de los vinos presentados provienen de allí—, seguida por San Juan, Salta, La Rioja y la Patagonia. El resultado es un recorrido que va desde etiquetas clásicas hasta proyectos boutique y orgánicos, con nombres de peso de la vitivinicultura argentina entre los participantes habituales.
Según los organizadores, el evento ya convocó a más de 2.000 asistentes por edición y llegó a presentar más de 700 etiquetas distintas en una sola convocatoria, cifras que explican por qué se transformó en una cita ineludible para quienes viajan especialmente hasta la Triple Frontera para participar.
Qué se puede hacer durante las dos jornadas
La propuesta se organiza alrededor de cuatro experiencias centrales. Por un lado, la posibilidad de descubrir: recorrer los estands de bodegas boutique, orgánicas y clásicas, y probar etiquetas que muchas veces no llegan a las góndolas porteñas. Por otro, conectar directamente con enólogos y sommeliers, en charlas pensadas para conocer la historia y el paisaje detrás de cada botella. La gastronomía argentina tiene su propio protagonismo, con propuestas para acompañar cada copa del recorrido, y el capítulo formativo se completa con masterclasses y cataciones guiadas dirigidas tanto a paladares expertos como a curiosos que recién se inician en el mundo del vino.
A quién está dirigido y cómo conseguir entradas
El evento apunta a un público amplio: desde sommeliers y profesionales del sector hasta turistas y curiosos que buscan una experiencia distinta en uno de los destinos más visitados de la Argentina. Es apto solo para mayores de 18 años, dado que involucra degustación de bebidas alcohólicas.
La entrada única incluye el acceso a las dos jornadas, una copa de cristal personalizada, un voucher de compra para la vinoteca y el duty free del evento, degustaciones durante todo el recorrido y acceso a charlas y masterclasses. Las entradas se comercializan por etapas con precios crecientes a medida que se acerca la fecha, y pueden adquirirse a través del sitio oficial del festival.
El plus de estar a minutos de las Cataratas
Lo que distingue a ODA al Vino de otros festivales vitivinícolas del país es, precisamente, su ubicación. El Iguazú Urban Mall funciona no solo como sede sino como parte de la experiencia misma, a pocos minutos de las Cataratas del Iguazú y en el corazón de una Triple Frontera que combina naturaleza, aventura y una mixtura cultural difícil de encontrar en otro punto del mapa argentino. Para quienes ya planean sus vacaciones de septiembre, el festival se presenta como una excusa perfecta para sumar una experiencia gastronómica de nivel a un destino que ya es, por sí solo, una de las postales imprescindibles del país.


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