Ubicado en el oeste de la provincia de Catamarca, el Campo de Piedra Pómez se extiende sobre la árida puna a unos 63 km de la Villa de Antofagasta de la Sierra y a solo 10 km del paraje El Peñón. Este paisaje, nacido de antiguas erupciones volcánicas, constituye un verdadero “mar de roca blanca” que sorprende por su aspecto lunar y su silencio casi absoluto.
Origen y características geológicas
Su nombre proviene de la abundante piedra pómez, una roca volcánica extremadamente ligera y porosa que se formó cuando el magma rico en gases se enfrió rápidamente tras la expulsión de los volcanes de la zona, particularmente el llamado Blanco o Robledo. Se estima que el evento inicial ocurrió hace aproximadamente cien mil años; durante los milenios siguientes, el viento, las variaciones térmicas y la erosión esculpieron la masa pómez en formas onduladas, torres y estructuras que alcanzan más de cuatro metros de altura. El campo cubre unos 25 km y se encuentra entre 3.000 y 4.000 msnm, lo que genera una gran amplitud térmica: días soleados y cálidos pueden contrastar con noches heladas, mientras las lluvias son escasas y el clima permanece árido durante gran parte del año.
Qué se puede hacer
A pesar de su entorno hostil, el Campo de Piedra Pómez ofrece actividades para los amantes de la aventura y la contemplación:
- Caminatas de baja a media dificultad: senderos que atraviesan el campo permiten apreciar de cerca las texturas y las formas caprichosas de la roca.
- Avistaje de aves: aunque la vegetación es escasa, en las zonas de bofedales y lagunas cercanas (como Laguna Verde) se pueden observar especies típicas de la puna, como el flamenco andino y la tagua.
- Safaris fotográficos: la luz cambiante del día transforma los tonos del blanco al gris, pasando por anaranjados y amarillos al amanecer y al atardecer, creando oportunidades únicas para capturar imágenes surrealistas.
- Circuito “Gigantes de Piedra Pómez”: uno de los recorridos más destacados lleva a los visitantes frente a formaciones imponentes que parecen esculturas naturales gigantes.
Mejor época para visitar y recomendaciones
El periodo ideal para explorar el campo va desde septiembre hasta marzo, cuando las condiciones climáticas son más estables y los caminos de ripio y pista son más transitables. Durante el resto del año, las tormentas, los vientos fuertes y las bajas temperaturas pueden complicar el acceso y aumentar el riesgo de mal de altura. Se aconseja iniciar las excursiones temprano en la mañana, antes de que los vientos típicos de la tarde se intensifiquen; aunque el acceso es posible hasta las 17 h, la experiencia es más agradable con luz suave y menos viento.
Para visitar el Campo de Piedra Pómez es indispensable:
- Utilizar un vehículo 4×4 con alto despeje y neumáticos aptos para ripio y altura.
- Llevar provisión suficiente de agua (mínimo 4 L por persona por día), alimentos, ropa abrigo para la noche y protector solar, ya que no hay servicios ni comercios en el campo.
- Acostumbrarse a la altura pasando al menos 24 h en Antofagasta de la Sierra (≈3.400 msnm) antes de intentar el acceso final.
- Contratar un guía local familiarizado con las rutas y los riesgos de altura y orientación; su conocimiento mejora la seguridad y enriquece la interpretación del paisaje.
- Registrarse en la oficina de guardaparques (área protegida desde 2012) y respetar las indicaciones de conservación: permanecer en senderos señalados, no extraer muestras de piedra ni molestar la fauna.
Valor de conservación
Reconocido como Área Natural Protegida desde 2012, el Campo de Piedra Pómez cuenta con la presencia de guardaparques que velan por su preservación. Su fragilidad geológica (la piedra pómez es fácilmente erosionable por el tránsito vehicular y el pie humano) y su ecosistema de altura, adaptado a condiciones extremas, hacen esencial un turismo responsable y de bajo impacto. Al visitarlo, se contribuye a la difusión de un tesoro geológico poco conocido y se apoya a las comunidades locales que trabajan en su custodia.
En síntesis, el Campo de Piedra Pómez es mucho más que una curiosidad geológica: es un escenario donde el tiempo parece haberse detenido, donde la tierra y el cielo se funden en una paleta de blancos y grises, y donde la aventura se mide en pasos silenciosos sobre una piedra que susurra la historia de los volcanes y el viento. Para quienes buscan un destino alejado de las multitudes y cercano a la esencia de la puna argentina, este mar de roca blanca ofrece una experiencia inolvidable, siempre que se llegue con preparación, respeto y la disposición de dejarse sorprender por la grandeza de la naturaleza en su estado más puro.


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