Brasil arrancó la primera edición de su Encuesta Nacional de Demanda Turística, un operativo de campo que va a tocar 50 municipios repartidos en las cinco regiones del país y que busca algo poco frecuente en la región: entender al turista con números duros, no con estimaciones.
El proyecto lo impulsan en conjunto el Ministerio de Turismo brasileño e Itaipu Parquetec, y contempla unas 22.500 entrevistas presenciales que se van a realizar hasta el 3 de octubre. No es una encuesta online ni un formulario digital: son equipos de campo parados en destino, hablando cara a cara con quien está de viaje en ese momento.
Por qué esta encuesta llega en el mejor momento posible
El timing no es casual. Brasil viene de cerrar 2025 con un récord histórico de 9,3 millones de turistas extranjeros, un salto del 37% frente a 2024, y en 2026 la Embratur proyecta superar por primera vez la barrera de los 10 millones de visitantes, con la mira puesta en llegar a 12 millones en 2027. Solo en el primer semestre del año ingresaron 5,26 millones de turistas internacionales, con Argentina como principal mercado emisor (casi 2 millones de visitantes), seguida por Chile, Estados Unidos, Uruguay y Paraguay.
Con un flujo que crece a ese ritmo, la pregunta que empieza a importar no es solo cuántos llegan, sino quiénes son, cómo deciden el destino, cuánto gastan y qué evalúan una vez que están ahí. Esa es exactamente la información que la nueva encuesta va a levantar.
Qué va a preguntar realmente el operativo
El cuestionario estandarizado que se aplica en los 50 municipios seleccionados no se limita a contar cabezas. Indaga en la planificación previa del viaje, las fuentes de información que usa cada turista para elegir destino, el medio de transporte utilizado, el tipo de alojamiento elegido, la duración de la estadía, la composición del grupo de viaje y el gasto total durante la estancia.
A eso se suma una batería de variables de percepción: cómo evalúa el visitante la infraestructura del destino, la calidad de la atención recibida, la accesibilidad, la sensación de seguridad, la conectividad disponible y el nivel general de precios de la localidad. Es, en otras palabras, un diagnóstico integral de la experiencia turística desde la mirada de quien la vive, no solo desde la estadística de ingresos.
Un observatorio pensado para durar
Toda esa información recolectada no va a quedar archivada en un informe puntual. Va a nutrir el Observatorio Nacional de Turismo Sostenible, la plataforma con la que Brasil viene consolidando una estrategia de planificación basada en datos, algo cada vez más habitual entre los países que compiten fuerte por captar viajeros internacionales.
La metodología del estudio se desarrolló junto a la Red Brasileña de Observatorios de Turismo, lo que garantiza representatividad estadística propia para cada uno de los 50 municipios participantes, no solo un promedio nacional que diluya las particularidades de cada destino. Esto es clave porque un dato agregado a nivel país suele esconder realidades muy distintas entre, por ejemplo, un polo de playa consolidado y un destino de turismo rural emergente.
Cuándo van a estar los resultados
Las conclusiones finales y los paneles analíticos interactivos del estudio van a estar disponibles públicamente a través de la plataforma del observatorio recién en abril de 2027, un plazo que da cuenta de la escala del relevamiento: procesar y validar 22.500 entrevistas presenciales con representatividad municipal no es un trabajo de semanas.
Qué significa esto para el resto de la región
Para los destinos turísticos de Sudamérica que compiten o se complementan con Brasil, este tipo de iniciativas marca una vara. Contar con datos primarios, actualizados y desagregados por municipio permite ajustar estrategias de promoción, detectar cuellos de botella en infraestructura o seguridad, y tomar decisiones de inversión con menos margen de error. En un contexto donde Argentina sigue siendo el principal mercado emisor hacia Brasil pese a la caída en los ingresos terrestres registrada este año, entender con precisión qué busca y qué valora ese viajero argentino, chileno o europeo que cruza la frontera puede terminar siendo tan relevante como la cantidad de vuelos que se sumen a la conectividad regional.


Más Historias
Adrenalina o fantasía: la batalla silenciosa entre parques de diversiones y parques temáticos que está redefiniendo las vacaciones familiares
La Ruta Turística Mujeres de Montaña: once mujeres, un territorio y un circuito que promete cambiar la forma de conocer el Valle de Iglesia
Un campo de trigo que se transformó en el rincón más fotografiado de la Patagonia: así vuelve la temporada de tulipanes a Trevelin