Río Negro está a punto de convertirse en la primera provincia argentina en eliminar el Impuesto sobre los Ingresos Brutos para los consumos que realicen los turistas extranjeros dentro de su territorio. El anuncio lo formalizó el gobernador Alberto Weretilneck, quien confirmó que la medida se va a incorporar al próximo paquete fiscal que el Poder Ejecutivo provincial enviará a la Legislatura, con eje principal puesto en los dos destinos más consolidados de la provincia: Bariloche y El Bolsón.
La decisión no salió de la nada. Vino gestándose durante meses de trabajo conjunto entre el gobierno provincial y el sector empresario, con un rol protagónico de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Bariloche (AEHGB), que fue la entidad que impulsó activamente el planteo ante las autoridades rionegrinas. La Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA), que nuclea al sector a nivel nacional, respaldó formalmente la iniciativa a través de sus máximas autoridades.
Qué implica sacarle Ingresos Brutos al turista extranjero
Ingresos Brutos es uno de los tributos que más pesa sobre la cadena de valor del turismo en la Argentina, porque se aplica en cascada sobre cada eslabón de la actividad: alojamiento, gastronomía, excursiones, transporte y servicios conexos. Para el visitante extranjero, ese impuesto termina reflejado en el precio final de cada consumo, algo que en un contexto de tipo de cambio poco favorable para la competitividad regional puede inclinar la balanza hacia destinos vecinos con estructuras impositivas más livianas, como Chile.
Al eximir específicamente el consumo turístico de no residentes, la provincia apunta a bajar ese costo relativo sin resignar recaudación sobre el turismo interno, que sigue tributando de manera normal. Es una discriminación positiva pensada exclusivamente para captar y retener gasto en dólares, euros o cualquier otra moneda extranjera dentro del circuito formal de la economía provincial.
Lo que dijeron los protagonistas
Weretilneck enmarcó el anuncio en un objetivo de competitividad regional, sosteniendo que la provincia busca convertirse en la primera del país en aplicar este tipo de esquema para atraer más turismo internacional y traducirlo en inversión y empleo genuino.
Desde FEHGRA, su presidente Daniel Prieto valoró que bajar la presión tributaria sobre los establecimientos habilitados mejora la posición competitiva de las empresas que cumplen con la normativa vigente, generan puestos de trabajo registrados y sostienen a las economías regionales con su actividad. En la misma línea se pronunció Belén García Bertone, coordinadora de la Región Patagonia de la federación, quien remarcó el valor promocional de la medida frente a otros destinos competidores y su potencial para desalentar la informalidad en el sector, al premiar a quienes están en regla frente al fisco.
Parte de un paquete más amplio de estímulo al sector
El anuncio de la exención no llegó solo. Se presentó junto con los alcances de la Ley de Promoción de la Inversión Turística, una herramienta que la provincia viene trabajando desde mediados de año y que contempla incentivos impositivos específicos para nuevas inversiones en alojamiento, con un componente adicional: mayores beneficios para los proyectos que se instalen en localidades con menor infraestructura turística desarrollada, buscando así descomprimir la concentración histórica en Bariloche y empujar el crecimiento de otros puntos de la provincia.
Esta ley se suma a otras herramientas fiscales que Río Negro viene desplegando durante 2026 para el sector productivo en general, como la adhesión al Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) y las líneas de financiamiento de la Agencia de Desarrollo Económico (ADERN), en un contexto en el que la provincia intenta posicionarse como un destino confiable para inversores tanto nacionales como extranjeros.
Qué significa para la competitividad turística argentina
La medida llega en un momento en que buena parte del sector hotelero y gastronómico argentino viene reclamando alivios impositivos para hacer frente a un escenario de costos en dólares elevados frente a destinos regionales. Si Río Negro efectivamente logra sancionar la exención y sus resultados se traducen en más llegadas de turismo internacional a Bariloche y El Bolsón, es probable que otras provincias con fuerte peso turístico empiecen a evaluar esquemas similares, algo que la propia FEHGRA viene reclamando desde hace tiempo a nivel federal.
Por ahora, el proyecto todavía tiene que pasar por la Legislatura provincial para convertirse en ley. Pero el solo anuncio ya funciona como una señal hacia el mercado internacional: Río Negro busca competir no solo con paisaje y nieve, sino también con condiciones fiscales más favorables que las del resto del país.


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