A unos 2.100 metros de altura, entre cerros secos y casas de adobe, Seclantás conserva una tradición textil que sigue activa. Su casco urbano reúne a menos de 200 personas y funciona como parada ideal para quienes recorren los Valles Calchaquíes por la Ruta 40.
Salta es conocida por Cafayate, Cachi y la Quebrada de Humahuaca, pero la provincia tiene pueblos más chicos que muestran otra cara del norte. Seclantás es uno de ellos. Se encuentra en el departamento Molinos, al pie de la precordillera, y sus calles empedradas, sus patios con galerías y la plaza con palmeras mantienen un ritmo que en las ciudades ya casi no existe.
El nombre, según cuenta la tradición local, recuerda al cacique calchaquí Seclanta, que habitó estos valles. Hoy el pueblo es conocido como la Cuna del Poncho Salteño. Allí se trabaja con lana de oveja y de llama en telares de madera, con la técnica del palo plantado, y los conocimientos pasan de una generación de tejedores a la siguiente.
Qué hacer en Seclantás
La visita empieza por el Camino de los Artesanos, donde los talleres abren sus puertas y se puede ver cómo se tiñe, se hila y se teje. Ponchos, mantas y ruanas se compran directamente a quienes los hacen.
El casco histórico se recorre a pie. La iglesia Nuestra Señora del Carmen, levantada en 1835, muestra rasgos del estilo cuzqueño. Desde la parte alta del pueblo hay vistas amplias del valle.
En los alrededores quedan la Laguna de Brealito, a más de 3.000 metros de altura, la Quebrada del Rincón, las Cuevas de Acsibi y el Valle de Luracatao. Al camino a Brealito conviene consultarlo antes de salir, porque no es apto para cualquier vehículo, y lo más recomendable es contratar un guía. La mesa local se apoya en la cocina andina y en los pimientos que se secan al sol en la zona, parte de la Ruta de las Especias.
Un reconocimiento que suma
En 2016 Seclantás fue declarada Lugar Mágico de Salta. Más tarde integró la lista de ocho pueblos que Argentina postuló al programa Best Tourism Villages de ONU Turismo, que distingue a comunidades rurales de menos de 15.000 habitantes por cuidar su patrimonio y su forma de vida.
Cómo llegar
Desde la ciudad de Salta hay entre 160 y 180 kilómetros, según el recorrido. En auto se toma la Ruta Nacional 68 hasta El Carril y después la Ruta Provincial 33, que atraviesa el Parque Nacional Los Cardones y la Cuesta del Obispo. El tramo final sigue por la Ruta Provincial 42 y la Ruta Nacional 40 hasta cruzar el río Calchaquí.
Seclantás queda cerca de Cachi y Molinos, así que encaja bien en un viaje de varios días por el valle. Con uno o dos días alcanza para conocerlo. El clima es seco y las temperaturas cambian mucho entre el día y la noche, por lo que conviene llevar abrigo y protector solar.


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