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27 octubre, 2026
Cabo Vírgenes, en los alrededores de Río Gallegos, Santa Cruz, Argentina

Río Gallegos le pone números al reclamo: la pelea de Santa Cruz por salir del aislamiento turístico

Hay provincias que discuten en FIT qué stand iban a tener y cuántos folletos van a repartir. Santa Cruz llegó este año con un planteo bastante más de fondo: cómo hacer para que la gente pueda llegar. La Secretaría de Turismo de Río Gallegos participó esta semana del XIX Consejo Provincial de Turismo, realizado en Buenos Aires en el marco de la 30ª edición de la Feria Internacional de Turismo, y el eje de la conversación no giró en torno a nuevos productos ni campañas de promoción, sino a un problema mucho más estructural: la conectividad.

Un reclamo que se repite en cada encuentro

Durante el Consejo, y frente a un nuevo planteo del Gobierno provincial sobre el estado de la conectividad aérea, la secretaria de Turismo de Río Gallegos, Mercedes Neil, volvió a insistir en la necesidad de avanzar con medidas concretas para mejorar el acceso a Santa Cruz. Según remarcó, se trata de un tema que la provincia viene trabajando desde hace tiempo sin obtener todavía respuestas definitivas, y que condiciona directamente la posibilidad de que más visitantes lleguen a los destinos santacruceños.

El reclamo no quedó ahí. Neil también puso el foco en el estado de las rutas nacionales que atraviesan la provincia y planteó la necesidad de gestionar una intervención concreta ante Vialidad Nacional. Su argumento fue directo: no tiene sentido pensar en atraer turismo por vía terrestre si las rutas no están en condiciones de garantizar un viaje seguro, y advirtió que el deterioro de algunos tramos representa hoy un riesgo real para los propios santacruceños que los transitan a diario, no solo para el visitante ocasional. El planteo llega en un contexto conocido en la región: el tramo de la Ruta Nacional 3 que conecta Río Gallegos con el paso fronterizo hacia Chile viene siendo señalado desde hace tiempo por su estado de deterioro, con sectores donde el asfalto prácticamente desapareció.

La conectividad aérea, el problema que no afloja

El planteo de Río Gallegos no fue un caso aislado dentro de la delegación santacruceña en FIT. En paralelo, la ministra de la Producción de la provincia llevó el mismo reclamo a un panel de la Federación Empresaria de Turismo, con una idea central: Santa Cruz no puede recibir el mismo tratamiento que otras provincias cuando se define la frecuencia o la permanencia de una ruta aérea, porque sus condiciones territoriales son completamente distintas. Se trata de una provincia con una extensión enorme, una población que no llega a los 400.000 habitantes y distancias considerables respecto de los principales centros emisores de turistas del país, un combo que hace que analizar su conectividad solo en términos de rentabilidad termine perjudicando al destino.

La funcionaria también apuntó directamente al costo del transporte aéreo como una de las principales barreras para quien planea un viaje a la Patagonia austral: en varios casos, llegar a Santa Cruz puede resultar más caro que viajar a un destino internacional, una comparación que golpea de lleno la competitividad del destino frente a otras alternativas de viaje. A eso se suma un patrón que se repite temporada tras temporada: la reducción de frecuencias aéreas fuera de la temporada alta, algo que afecta especialmente a localidades cuya economía depende en gran medida del movimiento turístico durante todo el año, no solo en los meses pico.

El cuestionamiento apuntó puntualmente a Aerolíneas Argentinas y al criterio con el que la compañía define su esquema de vuelos hacia la provincia. El planteo oficial es que la conectividad hacia un destino como Santa Cruz no debería analizarse únicamente desde una lógica de rentabilidad económica, sino como una herramienta de desarrollo territorial, algo que ya fue trasladado formalmente al Gobierno nacional. Según se informó, hay diálogo abierto con las autoridades, aunque todavía no se tradujo en una decisión concreta que modifique el esquema actual de frecuencias.

El caso El Calafate, la muestra más clara del problema

Uno de los ejemplos que se puso sobre la mesa durante estos encuentros fue el de El Calafate, el destino más consolidado de toda la provincia y uno de los polos turísticos más importantes de la Patagonia argentina. Incluso ahí, con el prestigio internacional que le da el Glaciar Perito Moreno, la preocupación pasa por sostener una oferta de vuelos suficiente durante la temporada alta y evitar la caída abrupta de frecuencias en el resto del año. Si ese problema persiste en el destino más fuerte de la provincia, la dificultad se multiplica para el resto de las localidades santacruceñas que todavía no alcanzaron ese nivel de reconocimiento.

Federalizar el mapa turístico, la otra gran apuesta

Más allá de la conectividad, el Consejo también sirvió para discutir hacia dónde debería expandirse el mapa turístico provincial. Frente a la propuesta de realizar un nuevo Consejo Provincial de Turismo en El Calafate, coincidiendo con el próximo Foro Nacional de Turismo, Neil planteó la importancia de rotar estos encuentros entre distintas localidades de Santa Cruz, en lugar de concentrarlos siempre en los mismos destinos. El primer Consejo de esta gestión ya se había realizado en El Calafate, y la propuesta ahora es que Río Gallegos, u otra localidad de la provincia, tenga la oportunidad de ser sede, como forma de visibilizar realidades y atractivos que hoy quedan fuera del radar turístico habitual.

Esa lógica conecta directamente con otro de los reclamos planteados durante la feria: la necesidad de que la política de conectividad no se limite a sostener los destinos ya consolidados, como El Calafate y El Chaltén, sino que se convierta en una herramienta para incorporar otras localidades con potencial natural, cultural e histórico que Santa Cruz todavía tiene sin explotar.

Un mensaje que se repite con la esperanza de ser escuchado

La participación de Río Gallegos en este Consejo Provincial de Turismo volvió a poner sobre la mesa un reclamo que la provincia viene sosteniendo desde hace tiempo, con una mirada federal que busca contemplar las necesidades de cada localidad, no solo las de los destinos más conocidos. El mensaje de fondo es el mismo que se repite en cada feria, cada consejo y cada encuentro sectorial: sin rutas en condiciones y sin una conectividad aérea pensada para las particularidades de un territorio tan extenso, ningún atractivo turístico, por más espectacular que sea, logra traducirse en desarrollo real para las comunidades que dependen de él.

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