Paraguay se propone dar un giro estructural a su modelo turístico con un objetivo claro: alcanzar los 10 millones de visitantes anuales para 2037. La iniciativa forma parte de una estrategia impulsada por el nuevo ministro de la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur), Jacinto Santa María, quien busca posicionar al país como un nuevo polo de entretenimiento en América del Sur.
A pocas semanas de asumir el cargo, el funcionario planteó la necesidad de abandonar el enfoque tradicional del sector para avanzar hacia un modelo más dinámico, basado en la atracción de grandes inversiones internacionales y el desarrollo de infraestructura turística de escala.
El eje central del plan es la creación de “productos turísticos ancla”, principalmente parques temáticos de gran magnitud, capaces de generar un fuerte flujo de visitantes y dinamizar la economía turística. La estrategia apunta a replicar modelos exitosos a nivel global, donde complejos de entretenimiento funcionan como motores de desarrollo, impulsando la hotelería, la gastronomía, el transporte y otros servicios asociados.
Según explicó Santa María, Paraguay enfrenta actualmente un “círculo vicioso” caracterizado por un bajo volumen de turistas, lo que limita la inversión en infraestructura, conectividad y servicios de calidad internacional. A su vez, esta falta de desarrollo reduce la competitividad del destino, dificultando la llegada de nuevos visitantes.
Para revertir esta situación, el gobierno ya inició conversaciones con inversores extranjeros interesados en participar en proyectos de gran escala. Las negociaciones buscan definir ubicaciones estratégicas, esquemas de financiamiento y características de los futuros complejos, que podrían transformar el mapa turístico del país en los próximos años.
Aunque Paraguay ha registrado una recuperación en la actividad turística tras la pandemia, las autoridades consideran que los niveles actuales aún están lejos del potencial real del país. Históricamente, el turismo interno ha tenido como principal impulso la Semana Santa, mientras que el turismo internacional continúa siendo limitado en comparación con otros destinos de la región.
En este contexto, el nuevo enfoque apunta a diversificar la oferta y reducir la dependencia de la estacionalidad, incorporando propuestas de entretenimiento masivo que puedan atraer visitantes durante todo el año. La visión incluye no solo parques temáticos, sino también el fortalecimiento de la conectividad aérea, la modernización de la infraestructura hotelera y la mejora de la experiencia turística integral.
Desde Senatur sostienen que, una vez concretados los primeros proyectos de gran escala, se generará un efecto multiplicador en la economía, incentivando nuevas inversiones privadas y consolidando a Paraguay como un destino emergente dentro del turismo regional.
El desafío, sin embargo, no es menor: implica no solo captar capitales internacionales, sino también garantizar condiciones de competitividad, seguridad jurídica y planificación a largo plazo para sostener el crecimiento proyectado.
Con este plan, Paraguay busca dejar atrás su perfil turístico de bajo volumen y avanzar hacia una nueva etapa, en la que el entretenimiento, la innovación y la inversión jueguen un rol central en su posicionamiento internacional.

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