A pocos kilómetros de Esquel, La Hoya vuelve a encender la expectativa de la Patagonia invernal con venta anticipada de pases, pistas para todos los niveles y una experiencia que combina nieve de calidad, servicios en crecimiento y el encanto de una ciudad que se prepara para recibir a familias, grupos y amantes del esquí.
Ubicada a solo 13 kilómetros de Esquel, La Hoya construyó una identidad propia dentro del mapa de los destinos invernales del país. Su gran diferencial está en la orientación sur del cerro, una característica natural que reduce la insolación directa sobre las pistas y favorece la formación y conservación de nieve en polvo, uno de los atributos más valorados por quienes buscan buena calidad de nieve durante más tiempo.
Ese perfil técnico convive con una propuesta amplia y amigable para distintos públicos. Con 30 pistas para todos los niveles y 8 medios de elevación, el centro permite que tanto principiantes como esquiadores con experiencia encuentren su lugar en la montaña, en un entorno pensado para disfrutar el deporte, el paisaje y la experiencia completa de la nieve.
La Hoya no es solo un centro de esquí: es una escapada invernal con identidad patagónica. La combinación entre montaña, bosque, aire puro y cercanía con Esquel le da al destino una ventaja especial para quienes buscan algo más que unos días en pistas. Acá, la experiencia se extiende a la ciudad, a la gastronomía regional, al ritmo sereno de la cordillera y a la posibilidad de combinar aventura con descanso.
Otro punto a favor es la planificación anticipada. La compra de pases para la temporada 2026 ya puede hacerse de manera online en skilahoya.com, eligiendo el tipo de pase y completando el proceso desde cualquier lugar. Una vez realizada la operación, el sistema envía un código QR que luego permite retirar el pase activado en la boletería 8 de la Terminal de Ómnibus de Esquel o en la base del cerro durante la temporada.
La posibilidad de comprar antes del viaje no solo ordena la experiencia: también permite llegar con todo resuelto y concentrarse en lo importante, que es disfrutar. En un escenario donde cada vez más viajeros valoran la agilidad, la previsión y la facilidad de acceso a los servicios, ese paso suma comodidad y mejora el comienzo de la estadía.
En los últimos años, el centro sostuvo además un proceso de renovación e inversión en infraestructura y servicios, con mejoras vinculadas a medios de elevación, atención al visitante y condiciones de operación. Para la nueva temporada, el foco vuelve a estar puesto en reforzar la seguridad en pista y en seguir elevando la experiencia general de quienes eligen La Hoya para vivir el invierno.
La escala del cerro también juega a favor. Sus 645 metros de desnivel y una altura máxima de 2.075 metros sobre el nivel del mar aportan variedad al trazado y consolidan una propuesta atractiva tanto para quienes se inician como para quienes priorizan jornadas intensas sobre nieve bien conservada.
A eso se suma el valor de Esquel como base de viaje. La ciudad completa la propuesta con hotelería, gastronomía, servicios y excursiones que permiten disfrutar una escapada integral en familia, en pareja o con amigos. Así, La Hoya se transforma en la puerta de entrada a una temporada que no se limita al esquí, sino que abraza todo el universo del turismo invernal en la cordillera chubutense.
En un invierno donde los viajeros buscan experiencias auténticas, contacto con la naturaleza y destinos que ofrezcan calidad sin perder calidez, La Hoya vuelve a ganar terreno. Nieve confiable, pistas para todos, compras anticipadas y una ciudad que acompaña con identidad propia forman parte de una fórmula que cada año seduce a más visitantes.

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