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11 septiembre, 2026
Buquebus China Zorrilla, silencioso

El río más ancho del mundo se prepara para su barco más silencioso: así viaja el “China Zorrilla” hacia el Río de la Plata

El transporte fluvial entre Argentina y Uruguay está por escribir uno de los capítulos más importantes de su historia reciente. Buquebus inició una travesía monumental de más de 15.000 kilómetros para trasladar desde Australia hasta el Río de la Plata al China Zorrilla, el ferry cien por ciento eléctrico más grande del mundo, un hito que promete redefinir por completo la experiencia de cruzar entre Buenos Aires y Colonia del Sacramento.

Un viaje propio de una superproducción naval

La embarcación, construida íntegramente por el prestigioso astillero australiano Incat en Hobart, Tasmania, no llega a Sudamérica navegando por sus propios medios: viaja a bordo de un buque semisumergible de transporte pesado, una categoría de embarcaciones especializadas de la que existen apenas entre siete y diez unidades en todo el mundo. El recorrido completo, que demanda entre 30 y 32 días, atraviesa el océano Pacífico Sur, cruza el histórico Estrecho de Magallanes y bordea el Mar Argentino antes de arribar finalmente al puerto de destino en Uruguay, donde comenzará su preparación final para operar la emblemática ruta que une ambas costas del Río de la Plata.

Se trata de una logística digna de la magnitud del proyecto: trasladar una nave de estas dimensiones exige una ingeniería de transporte tan compleja como la del propio barco.

Un gigante de 130 metros pensado para romper récords

El China Zorrilla no es un ferry más: con 130 metros de eslora y 32 metros de manga, se convierte en el catamarán de aluminio más grande jamás construido y, al mismo tiempo, en el ferry eléctrico de mayores dimensiones a nivel mundial. Su capacidad es igualmente impresionante: hasta 2.100 pasajeros y 225 vehículos en un mismo cruce, una cifra que duplica ampliamente la capacidad del buque Francisco, hasta ahora la nave insignia de la flota de Buquebus.

El nombre elegido para esta embarcación no es casual: rinde homenaje a China Zorrilla, la recordada actriz uruguaya fallecida en 2014 a los 92 años, un gesto que conecta la innovación tecnológica del proyecto con la identidad cultural rioplatense.

Ocho motores eléctricos y la batería más grande jamás instalada en un buque

El corazón tecnológico del China Zorrilla está en su sistema de propulsión: ocho motores eléctricos que impulsan hidrojets, alimentados por el paquete de baterías más grande jamás instalado en una embarcación de pasajeros, con una capacidad estimada de entre 40 y 43 MWh. Este sistema le permite operar con cero emisiones directas de gases de efecto invernadero, marcando un antes y un después en materia de sustentabilidad para el transporte fluvial de la región.

La apuesta por la electrificación total no fue un objetivo desde el inicio del vínculo entre Buquebus e Incat. La compañía ya había avanzado previamente con el gas natural licuado como combustible de transición, logrando reducir hasta un 30% las emisiones de su flota. El salto al ferry cien por ciento eléctrico representa, en ese sentido, la culminación de un proceso progresivo hacia las cero emisiones contaminantes, un objetivo que en la industria naval pocas empresas lograron alcanzar con embarcaciones de esta escala.

Infraestructura a la altura del desafío

Para poder operar semejante nave, no alcanza únicamente con el barco: también es necesario transformar la infraestructura portuaria en ambas orillas. Buquebus se encuentra ampliando su Terminal Puerto Madero, una obra de 90.000 metros cuadrados que sumará nuevas capacidades de estacionamiento y servicios pensados específicamente para la operación del China Zorrilla y el resto de la flota.

Del lado uruguayo, la construcción de la infraestructura eléctrica necesaria para cargar las baterías del buque representa otro desafío de ingeniería mayúsculo: se está desarrollando una instalación de nueve kilómetros desde el puerto de Colonia, que requiere cableado especial para abastecer el sistema de carga, con una capacidad proyectada de 50 MW. Uruguay, que cuenta con un importante excedente de generación eléctrica —que en determinados días llega al 120% de su capacidad—, se posiciona como un socio estratégico ideal para este tipo de operación, aprovechando energía que hoy no puede almacenarse.

Una inversión millonaria con respaldo financiero internacional

El proyecto del China Zorrilla representa una inversión que ronda entre los 170 y los 200 millones de dólares, una cifra que da cuenta de la escala y la ambición de esta apuesta. El financiamiento contó, además, con un antecedente relevante para el sector: el Banco Santander y la Corporación Financiera Internacional (IFC) concretaron a través de este proyecto la primera “operación azul” en Uruguay, y también la primera de este tipo a nivel mundial dentro del sector del transporte marítimo eléctrico, un mecanismo financiero orientado a proyectos con impacto positivo en los ecosistemas acuáticos.

Un hito que impulsa al turismo y la conectividad regional

Más allá de los récords técnicos, la llegada del China Zorrilla representa una transformación estratégica para el turismo y la conectividad fluvial de todo el Cono Sur. El corredor rioplatense, uno de los cruces fluviales de pasajeros más transitados de Sudamérica, se posiciona con esta incorporación a la vanguardia internacional del transporte marítimo ecológico.

Desde el sector de las agencias de viajes y los operadores turísticos de Argentina y Uruguay se celebra la incorporación de esta flota de altísima tecnología, que promete reforzar la oferta de frecuencias entre ambas orillas, elevar de manera significativa los estándares de confort a bordo y, en consecuencia, impulsar el flujo de visitantes entre las dos ciudades. Un cruce que hoy demanda algo más de una hora podría transformarse, gracias a la mayor capacidad y eficiencia del nuevo buque, en una experiencia todavía más atractiva para el turista que busca combinar Buenos Aires y Colonia del Sacramento en una misma escapada.

El futuro del transporte fluvial ya navega hacia Sudamérica

Con esta incorporación, Buquebus no solo renueva su flota: redefine los estándares de la navegación de pasajeros en la región. El China Zorrilla se suma como la novena unidad construida por Incat para la compañía, consolidando una alianza de más de cuatro décadas entre ambas firmas y confirmando a Buenos Aires y Colonia del Sacramento como protagonistas de uno de los proyectos de movilidad sustentable más ambiciosos del transporte marítimo mundial.

Mientras el gigante eléctrico completa su travesía de 15.000 kilómetros rumbo al Río de la Plata, la región se prepara para recibir no solo un nuevo barco, sino una nueva forma de entender el cruce fluvial más icónico de Sudamérica: más silencioso, más limpio y con una capacidad sin precedentes para acompañar el crecimiento del turismo binacional.

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