Miramar de Ansenuza fue el escenario elegido para poner en marcha “El Camino del Queso”, el producto turístico que la Agencia Córdoba Turismo lanzará oficialmente en octubre. La localidad costera recibió a intendentes, empresarios gastronómicos, hoteleros, productores y referentes del Corredor Ansenuza en un encuentro de trabajo pensado para afinar los últimos detalles de la propuesta.
La idea central es simple de explicar y compleja de ejecutar: convertir el proceso quesero, desde la producción primaria hasta la góndola, en una experiencia que un turista pueda recorrer. Producción, industria, gastronomía y oferta turística quedarían enlazadas en un mismo circuito, territorio por territorio.
Darío Capitani, presidente de la Agencia Córdoba Turismo, fue el encargado de exponer el diagnóstico que motiva el proyecto. Según explicó, la provincia tiene establecimientos productivos de calidad probada, pero la mayoría no está preparada para recibir visitantes. El desafío, dijo, pasa por ensamblar esa riqueza productiva con la posibilidad real de mostrarla.
Capitani fue más allá de la foto de los establecimientos existentes: habló de convertirlos en espacios receptivos, con infraestructura y servicios que les permitan sumar el turismo como una unidad de negocio adicional, no como una curiosidad ocasional. El objetivo, sostuvo, es mostrar no solo los rincones de Córdoba sino también sus valores y sus experiencias.
El proyecto incluye la construcción de un mapa provincial de atractivos que reunirá a los establecimientos seleccionados, la base sobre la que se armará el circuito temático.
Desde lo local, las lecturas apuntaron en la misma dirección. El intendente de Miramar de Ansenuza, Gerardo Cicarelli, remarcó que la incorporación del Corredor Ansenuza a la iniciativa le dará mayor visibilidad tanto al sector turístico como al productivo de la región.
El intendente de Morteros, Sebastián Demarchi, coincidió en el diagnóstico y sumó una lectura sobre el trabajo conjunto entre municipios vecinos: la posibilidad de potenciar el turismo productivo, poner en valor la industria láctea que identifica a la zona y mostrar al país una región que crece a partir de la producción y el esfuerzo compartido.
Con el lanzamiento fijado para octubre, el próximo paso será ver qué establecimientos entran finalmente en el mapa y cómo se traduce, en la práctica, la promesa de convertir tambos y queserías en destino turístico.


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