Hace treinta años que quien quiere cruzar en barco entre Buenos Aires y Montevideo sin escalas tiene una sola compañía para elegir. Eso podría cambiar. A fines de septiembre, Colonia Express informó que alcanzó un acuerdo para avanzar con su propia línea directa entre las dos capitales. El detalle importante es que el acuerdo todavía no es una resolución, y sin ese papel el servicio no puede salir.
Qué se sabe hasta ahora
El 30 de julio de 2026, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas de Uruguay autorizó a la empresa a transportar pasajeros y vehículos entre Montevideo y Buenos Aires. Era el primer permiso de ese tipo para un segundo operador en la ruta directa.
El director de la compañía, Sebastián Planas, explicó que el entendimiento con la Administración Nacional de Puertos existe de palabra y que falta la resolución formal. En sus palabras, se llegó a un acuerdo pero aún no se plasmó en un documento. Hasta que salga, no hay fecha de inicio ni horarios confirmados.
El barco ya existe
La empresa invirtió unos 12 millones de dólares en el Montevideo Express, un catamarán de alta velocidad de alrededor de 80 metros. Tiene capacidad para unos 600 pasajeros y 70 vehículos, y puede alcanzar unos 40 nudos. Con esa velocidad, la travesía se calcula en unas tres horas. Por ahora la embarcación espera en Buenos Aires.
Como referencia, hoy Colonia Express conecta ambas capitales con un servicio combinado: barco hasta Colonia del Sacramento y después un tramo en ómnibus hasta Montevideo. La ruta directa eliminaría ese traslado terrestre, que suma varias horas al viaje.
Cómo pretende convivir con el operador actual
La propuesta de la empresa evita competir por los mismos horarios. El Montevideo Express llegaría a Buenos Aires después de que haya salido el servicio existente, y regresaría a Montevideo antes de que ese servicio vuelva a salir hacia Uruguay por la tarde. Para el pasajero, la idea es sumar una opción distinta, no repetir la salida del competidor.
Hay un incentivo comercial claro. Según datos que circulan en el sector, entre enero y julio de 2026 la ruta directa movió más de 500.000 pasajeros y unos 57.000 vehículos. Colonia Express, por su parte, dice tener cinco servicios diarios entre Colonia y Buenos Aires y más de 1.000 empleados, y atribuye a su operación una porción mayoritaria de ese mercado fluvial. Es una cifra de la compañía, que no pasó por verificación independiente.
El obstáculo real: un pontón
El problema del proyecto nunca fue el buque ni el permiso. Es la infraestructura. En el Muelle Maciel, el puerto de Montevideo desde donde sale la ruta directa, el único pontón que permite embarcar autos pertenece a la otra naviera, que no está obligada a compartirlo. Las autoridades portuarias sostuvieron que se trata de una controversia entre privados y que la nueva prestadora podía usar muelles públicos o negociar con el dueño. Colonia Express respondió que el muelle no admite un segundo pontón y que el estado de las instalaciones es otro frente abierto, algo que la propia administración portuaria reconoce.
La salida que ahora se negocia es una rampa lateral de aluminio, de unos ocho metros de altura, que Colonia Express pagaría de su bolsillo. Se habla de entre 150.000 y 200.000 dólares. Es la solución que propuso la empresa y que, según Planas, fue aceptada. Falta, además, la resolución del Ministerio de Transporte que dé el último aval.
Antes de este acuerdo, la compañía había adelantado que, si no encontraba una vía, iría a la Justicia con una medida cautelar de amparo contra el Ministerio y contra la ANP.
La otra mirada: Buquebus
La naviera con la que Colonia Express quiere competir no se quedó quieta. Presentó recursos contra la autorización otorgada y pidió que fuera revocada o, en su defecto, que quedara sujeta a una serie de condiciones. Su argumento de fondo es que competir implica asumir las inversiones que hacen posible esa competencia.
En paralelo, la ANP declaró de interés, en marzo de 2026, una iniciativa privada de Buquebus para reconstruir el Muelle Maciel y modernizar la terminal. La inversión inicial sería de 66 millones de dólares y podría llegar a 100 millones, con una concesión de 50 años. Los recursos presentados contra Colonia Express siguen sin resolverse.
Qué puede cambiar para el viajero
Si la resolución sale a tiempo, la empresa asegura que podría empezar a operar durante la temporada de verano. Para quien viaja por turismo, el cambio tendría tres efectos concretos:
- Más opciones de horario en el corredor entre las dos capitales, que hoy concentra la demanda en pocas salidas.
- Un trayecto sin transbordo, útil para familias, grupos con equipaje y quienes viajan con auto.
- Presión competitiva sobre tarifas y servicios, aunque eso solo se podrá medir cuando haya precios publicados.
Las agencias y los operadores que arman paquetes de fin de semana a Montevideo también tendrían un nuevo producto para ofrecer. Con el verano cerca, el tiempo para ajustar programaciones es corto.
Y después, Carmelo
La compañía también tiene entre sus planes sumar Carmelo a su red de destinos, una vez que quede resuelto el tema de Montevideo. Sería otra puerta de entrada a Uruguay para quienes viajan desde la costa bonaerense y del Delta.
Qué mirar en las próximas semanas
El calendario depende de tres papeles: la resolución de la ANP, el aval del Ministerio de Transporte y la definición de los recursos de Buquebus. Si alguno se demora, el arranque se corre. Hasta entonces, conviene que los viajeros no den por hecha la ruta ni compren pasajes en función de ella. La información confirmada de horarios y tarifas la publicará la propia empresa en sus canales oficiales.


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