Las mujeres se consolidan como un motor clave del turismo argentino, esta vez desde el lado de la oferta: son ellas quienes gestionan más de la mitad de los alojamientos que se ofrecen en el país a través de Airbnb. Durante el último año, las anfitrionas que utilizan la plataforma generaron más de 77 millones de dólares en ganancias, un aporte que no solo impulsa el ingreso familiar sino que refuerza el peso de esta comunidad dentro de la economía local.
El liderazgo femenino en la plataforma se refleja, además, en la calidad del servicio que ofrecen. Más del 50% del total de anfitriones en Argentina son mujeres, y su trabajo es ampliamente valorado por los huéspedes: más del 50% de los espacios “Favoritos entre Huéspedes” del país están gestionados por anfitrionas. A esto se suma que cerca del 10% de las anfitrionas argentinas logró alcanzar una calificación promedio de 5 estrellas en sus estancias, un indicador que confirma el alto nivel de atención que brindan a quienes las eligen para hospedarse.
Quiénes eligen sus alojamientos: el perfil de las viajeras
Del lado de la demanda, los datos de Airbnb permiten trazar un perfil claro de las mujeres que reservan estos alojamientos para viajar dentro y fuera del país. La planificación está impulsada sobre todo por las generaciones más jóvenes: más del 70% de las viajeras argentinas tiene entre 18 y 40 años. Dentro de ese universo, el segmento de 18 a 29 años representa la mitad del total, el de 30 a 39 años supera el 20%, y las mayores de 40 años completan el 25% restante.
A la hora de reservar, el viaje acompañado se impone como la modalidad preferida entre quienes eligen estos alojamientos: más del 40% de las reservas hechas por mujeres corresponde a estancias en grupo, otro 40% se realiza en pareja, y casi el 20% restante corresponde a mujeres que viajan solas. En todos los casos, la duración promedio de la estadía se mantiene estable, en torno a las 3 noches.
Los alojamientos con mayor demanda: de la Patagonia a las playas de la región
Dentro del país, los alojamientos gestionados por mujeres en destinos de naturaleza y escapadas de fin de semana fueron los que más crecieron en reservas. San Carlos de Bariloche lideró ese crecimiento, con un incremento cercano al 70% interanual, seguido por Villa Carlos Paz, que superó el 60%; Rosario, también por encima del 60%; Mar del Plata, con más del 50%; y San Martín de los Andes, que rozó el 50%.
Este movimiento genera, además, un efecto multiplicador directo sobre el comercio y los servicios de cada localidad: según datos de impacto económico de Airbnb, por cada 100 dólares gastados en alojamientos reservados a través de la plataforma en Argentina, los huéspedes destinan cerca de 480 dólares adicionales a las economías locales.
En el plano internacional, las mujeres argentinas mostraron una fuerte preferencia por alojamientos en destinos de la región. La zona de Pucón y la Región de la Araucanía, en Chile, lideraron el crecimiento con un incremento superior al 120% en las reservas, seguidas por Punta del Este, en Uruguay, que superó el 100%. Florianópolis y Río de Janeiro, en Brasil, completaron el podio con subas cercanas al 90%.
Con estos números, Airbnb reafirma el papel estratégico que ocupan las mujeres en Argentina como anfitrionas que impulsan el desarrollo económico local, ofreciendo alojamientos de calidad que además funcionan como motor del turismo regional.


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