La operación no se detiene, pero cambia
El Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini, en Ezeiza, entrará en un cierre programado por obras y mantenimiento que obligará a reorganizar gran parte de la operación aérea internacional del país. Durante ese período, las aerolíneas ajustarán rutas, escalas y conexiones para sostener la continuidad del servicio, aunque con más tiempo de viaje y una logística más compleja.
Cuándo será el cierre
El cronograma previsto ubica el cierre entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre. En esas fechas se concentrará el impacto más fuerte sobre los vuelos internacionales con origen o destino Buenos Aires, mientras se ejecutan trabajos sobre pista y sistemas aeroportuarios.
Aunque algunas compañías ya comenzaron a revisar ventas y conexiones, el reordenamiento completo se sentirá sobre todo en esa ventana operativa.
Qué aerolíneas seguirán operando
Una parte de las compañías mantendrá actividad, ya sea de manera normal o con adaptaciones temporales. Otras, en cambio, sostendrán su servicio a través de escalas o acuerdos de conexión con socios regionales.
Entre las que seguirían operando aparecen Aerolíneas Argentinas, Andes, Avianca, Boliviana de Aviación, Flybondi, GOL, JetSmart, LATAM, Sky Airline y Arajet, esta última con posible escala técnica.
También se prevén operaciones adaptadas para Air Europa, Iberia, ITA Airways, Level y Plus Ultra, en varios casos con escala en Montevideo. Copa Airlines mantendría su presencia con conexiones vía Córdoba y Rosario.
Las que cambiarán su esquema
Otras aerolíneas dejarán de volar directo a Ezeiza durante el cierre y redirigirán pasajeros por hubs regionales en Sudamérica y Europa. En esos casos, la venta del vuelo puede continuar, pero el itinerario real se resolverá mediante conexiones con otras compañías.
El esquema alcanza a Aeroméxico, Air Canada, Air France, American Airlines, British Airways, Delta Air Lines, Emirates, Ethiopian Airlines, KLM, Lufthansa, Swiss, Turkish Airlines, United Airlines y China Eastern, entre otras.
En varios casos, los enlaces se concentrarán en San Pablo, Río de Janeiro, Lima, Bogotá, Panamá o Montevideo. Algunas rutas conservarán la venta del tramo directo, aunque operativamente el pasajero deba hacer una o más escalas.
Los hubs que ganan peso
Montevideo aparece como una de las piezas más importantes del plan de contingencia. Su rol crecerá para varias aerolíneas que derivarán pasajeros por esa vía antes de completar el tramo final hacia Buenos Aires.
Brasil también tendrá un protagonismo central, especialmente San Pablo y Río de Janeiro, que absorberán buena parte de las conexiones internacionales. A eso se suman Panamá, Bogotá y Lima como nodos clave para reacomodar parte del tráfico regional.
Qué cambia para los pasajeros
Quienes tengan vuelos internacionales en ese período deberán revisar cada tramo con atención. Puede haber cambios de horario, aeropuerto de conexión, número de vuelo o incluso de compañía operadora.
También será necesario contemplar más tiempo total de viaje, porque las nuevas conexiones pueden agregar entre 2 y 8 horas al itinerario. En algunos casos, la aerolínea ofrecerá reemisión automática; en otros, el pasajero tendrá que aceptar el cambio o pedir una alternativa.
Aerolíneas Argentinas y LATAM, piezas centrales
Dos actores aparecen como ejes del esquema de contingencia. Aerolíneas Argentinas sostendrá operación propia y funcionará además como socio de conexión para algunas compañías internacionales.
LATAM, en tanto, será el gran articulador regional del sistema alternativo, con su red en San Pablo, Río, Santiago y Lima como soporte de buena parte de los pasajeros que normalmente llegarían directo a Ezeiza.
Interior con más protagonismo
El cierre también puede redistribuir parte del flujo internacional hacia otros aeropuertos del país. Córdoba y Rosario ganarán relevancia dentro del mapa de conexiones, especialmente por la continuidad operativa de Copa Airlines en esos puntos.
Ese movimiento podría fortalecer momentáneamente la conectividad regional y aumentar la circulación de pasajeros en terminales que no suelen concentrar tanto tráfico internacional.
Qué conviene hacer ahora
Antes de viajar, conviene verificar el estado del vuelo directamente con la aerolínea o con la agencia de viajes. No alcanza con ver el ticket emitido: pueden cambiar horarios, escalas o la ruta completa sin alterar de inmediato la reserva visible.
También es importante revisar requisitos migratorios y tiempos mínimos de conexión, sobre todo si el itinerario pasa por Brasil o Uruguay. En un contexto así, contar con flexibilidad y, si es posible, con un seguro de viaje puede evitar contratiempos mayores.
Una red más compleja
El cierre de Ezeiza no paraliza la conectividad internacional, pero sí obliga a una operación más fragmentada. La combinación de escalas regionales, códigos compartidos y desvíos por otros aeropuertos permitirá sostener la mayoría de las rutas, aunque con un sistema más lento, más exigente y más expuesto a cambios de último momento.

Más Historias
Mundial sin impacto esperado: Aeroméxico, Volaris y Viva enfrentan un mercado aéreo mexicano más complejo que el proyectado
Argentina y Escandinavia, más cerca que nunca: un viaje sin fronteras
Un cambio de paradigma en el manejo de equipaje