{
3 noviembre, 2026
Pinot Noir en la provincia del Neuquén

Patagonia con etiqueta propia: Neuquén ya tiene ley y todo para su Pinot Noir

La Legislatura provincial se convirtió en ley lo que productores y sommeliers venían diciendo hace años: el Pinot Noir es la cepa que mejor representa a Neuquén. Con fecha propia en el calendario y un circuito de bodegas que crece a paso firme, la provincia patagónica apuesta el vino como motor de turismo.


Hay variedades de uva que se adaptan a un territorio. Y hay otras que, con el tiempo, terminarán encontrando en un lugar su versión definitiva. Eso es lo que ocurrió entre el Pinot Noir y Neuquén, y ahora tiene respaldo legal: la Legislatura provincial aprobó en particular el proyecto que declara a esta cepa como emblema de la provincia y fija el 18 de agosto de cada año como el Día Provincial del Pinot Noir Neuquino.

Una ley que unió dos proyectos

La norma no salió de la nada. Unificó dos iniciativas que venían por caminos separados: una presentación por el gobernador Rolando Figueroa y otra por la diputada Mercedes Tulián. Ambas apuntaban a lo mismo, reconocer el valor productivo, cultural y simbólico que esta variedad tiene para el territorio neuquino, y terminaron fusionándose en un solo texto.

La ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales de la provincia, Leticia Esteves, celebró la aprobación con una frase que resume el espíritu de la iniciativa: el Pinot Noir ya forma parte de la identidad neuquina y esta declaración permite convertirlo en una herramienta concreta de promoción, apoyada en producción de calidad, paisajes, gastronomía y experiencias turísticas que se complementan entre sí.

Qué cambia en los hechos

Más allá del gesto simbólico, la ley tiene aplicación práctica. El Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales queda como autoridad de aplicación y podrá articular acciones con municipios, comisiones de fomento, organizaciones de la sociedad civil y el sector privado. También habilita la firma de convenios de financiamiento y asistencia con organismos públicos, mixtos y privados, tanto nacionales como internacionales, algo clave para una industria que necesita infraestructura, señalética y promoción internacional para crecer.

Cada 18 de agosto, la fecha elegida coincide con el Día Mundial del Pinot Noir, la provincia deberá impulsar acciones de promoción, difusión y valorización de la cepa. No es un dato menor: ese mismo día, semanas atrás, ya se había vivido como un ensayo general de lo que la ley terminó de formalizar. Un foro Reunión a productores, bodegas y especialistas para discutir los desafíos del sector, y días después más de 2.000 personas participaron de una jornada nocturna con bodegas, gastronomía y música en vivo, donde se entregaron las primeras distinciones a embajadores del vino neuquino.

¿Por qué el Pinot Noir y no otra cepa?

La pregunta que muchos se hacen fuera de la provincia es por qué el Pinot Noir y no el Malbec, la variedad insignia del vino argentino en el resto del país. La respuesta está en el terruño. San Patricio del Chañar, epicentro vitivinícola neuquino, tiene vientos intensos, baja humedad y una amplitud térmica extrema entre el día y la noche, condiciones que en otras regiones serán un problema y que aquí se convierten en una ventaja. Esos vientos patagónicos reducen naturalmente el tamaño de las bayas y concentran los sabores, algo que variedades delicadas como el Pinot Noir saben aprovechar mejor que ninguna otra.

El resultado es un vino con identidad propia, imposible de replicar en otras zonas del país, y que fue ganando reconocimiento entre sommeliers y consumidores en los últimos años hasta transformarse en la gran carta de presentación de la vitivinicultura patagónica.

Un circuito de bodegas que no para de crecer

La ley llega en un momento de expansión concreta del enoturismo neuquino. El Camino del Vino, el circuito que conecta los distintos polos productivos de la provincia, ya reúne bodegas de perfiles muy distintos: desde proyectos con capacidad de exportación hasta emprendimientos boutique de pocas hectáreas.

En San Patricio del Chañar, el corazón de la región, funcionan bodegas como Familia Schroeder, Malma, Secreto Patagónico, Patritti y Aicardi, entre otras. Muchas ofrecen recorridos guiados por los viñedos, catas de etiquetas exclusivas y almuerzos maridados con productos regionales. El circuito también se extiende hacia Senillosa, con bodegas como Fincas del Limay, Puerta Oeste e Impasse; hacia Cutral Co y Chos Malal, en el norte neuquino; y hacia la propia capital provincial, con la incorporación de bodega Mabellini. Próximamente sumará también al Centenario, ampliando aún más el mapa.

San Patricio del Chañar, en particular, viene consolidándose como un caso de estudio dentro del turismo provincial. Su área de Turismo municipal obtuvo en tiempo récord el reconocimiento del Ministerio de Turismo de la Nación por cumplir con los estándares del Sello Inicial de Calidad Turística, y trabaja en un plan que integra las bodegas con senderos naturales, bicisendas, chacras y propuestas gastronómicas, buscando que el enoturismo funcione como un eje de desarrollo económico y cultural para toda la comunidad.

Vino, energía y turismo: una combinación particular

Neuquén tiene un condimento extra que pocas regiones vitivinícolas del mundo comparten: su cercanía con Vaca Muerta, uno de los yacimientos de hidrocarburos no convencionales más relevantes del país. Esa combinación entre producción energética y vitivinícola dinamiza la infraestructura de la zona y atrae tanto a inversores como a un tipo de visitante que no necesariamente llega por el vino, pero que termina sumándolo a su agenda.

Lo que viene

Con la cepa ya declarada emblema provincial, el desafío pasa a ser sostener el crecimiento sin perder lo que hace especial a estos vinos: la escala boutique, el trato cercano con el productor y un paisaje de estepa que todavía sorprende a quien lo visita por primera vez. Para el sector, la ley es una base institucional. Lo que sigue, señalización, promoción internacional y más inversión en experiencias, dependerá de que los distintos actores logren sostener el ritmo que el Pinot Noir viene marcando en los últimos años.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad