ATE realizará una jornada nacional de lucha este jueves 3 y viernes 4 de septiembre en más de 27 aeropuertos del país. El gremio reclama recomposición salarial, apertura de la paritaria sectorial y mayores recursos para áreas operativas. La medida podría generar demoras, reprogramaciones y cancelaciones en vuelos de cabotaje e internacionales.
La conectividad aérea argentina afrontará este jueves y viernes una situación que puede alterar los planes de miles de pasajeros. La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) confirmó una medida de fuerza de 48 horas que alcanzará a trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) en más de 27 aeropuertos del país.
Pero detrás del impacto potencial sobre los vuelos existe un conflicto laboral que el gremio coloca en el centro de la escena: ATE reclama el cumplimiento de compromisos salariales, la reapertura de la negociación paritaria y recursos suficientes para garantizar el funcionamiento de áreas operativas y de fiscalización aeroportuaria.
El reclamo gremial, en primer plano
La organización sindical sostiene que existe un deterioro significativo del poder adquisitivo de los trabajadores de la Administración Pública Nacional y denuncia incumplimientos en el pago de adicionales salariales acordados desde enero.
En el caso específico de los trabajadores vinculados con la ANAC, ATE reclama:
- El pago de los salarios incorporando los aumentos correspondientes a los ítems extra paritarios.
- La apertura de la paritaria sectorial, con el objetivo de discutir una actualización de los ingresos.
- El financiamiento necesario para las tareas operativas del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI).
- Mayores recursos para las tareas de fiscalización en los aeropuertos.
El sindicato también cuestiona el financiamiento de las áreas operativas y advierte sobre las condiciones en las que se desarrolla la actividad aeronáutica. Según ATE, la pérdida del poder adquisitivo dentro de la administración pública nacional supera el 40% desde el inicio de la actual gestión, una cifra que forma parte del diagnóstico gremial que sustenta la protesta.
La organización sindical señaló además que la inversión prevista para la refacción y ampliación del Aeropuerto Internacional de Ezeiza debería estar acompañada por una actualización de las partidas destinadas al funcionamiento de las áreas involucradas. Según su planteo, la falta de herramientas y recursos podría repercutir tanto sobre los trabajadores como sobre los pasajeros.
¿Cuándo será el paro en los aeropuertos?
La medida se desarrollará el jueves 3 y el viernes 4 de septiembre, con retenciones de tareas en dos franjas horarias durante ambas jornadas:
De 9 a 12 y de 18 a 21 horas.
Durante esos períodos, ATE informó que se garantizarán únicamente vuelos sanitarios, humanitarios, traslados de órganos y vuelos oficiales.
Esto no significa necesariamente que todos los vuelos comerciales vayan a quedar cancelados. Sin embargo, la afectación de actividades vinculadas con la operatoria aeroportuaria puede generar modificaciones en la programación y afectar la normalidad del servicio.
Qué puede pasar con los pasajeros
Para quienes tengan previsto viajar durante esas jornadas, el principal riesgo estará puesto en la regularidad de las operaciones.
Dependiendo de cada aeropuerto, compañía aérea y vuelo, podrían registrarse:
- demoras en los horarios de partida;
- reprogramaciones;
- cancelaciones;
- modificaciones en las conexiones;
- mayor tiempo de espera en las terminales;
- impacto sobre vuelos posteriores debido a la acumulación de demoras.
La situación adquiere particular relevancia para los pasajeros que tengan vuelos de conexión, especialmente aquellos que combinen servicios domésticos con vuelos internacionales.
Una demora en el primer tramo puede terminar comprometiendo una conexión posterior, por lo que quienes tengan itinerarios ajustados deberían prestar especial atención a las comunicaciones de las compañías aéreas.
La conectividad aérea, bajo seguimiento
Desde la perspectiva turística, la medida llega en un momento en el que la conectividad aérea constituye uno de los principales factores para garantizar la movilidad de viajeros dentro de la Argentina y hacia los mercados internacionales.
Aeropuertos como Ezeiza y Aeroparque, además de las terminales que concentran buena parte de los vuelos turísticos del interior, cumplen un papel estratégico para el desplazamiento de pasajeros hacia destinos de vacaciones, viajes corporativos, escapadas y conexiones internacionales.
Por ese motivo, una alteración en la operación aeroportuaria puede trasladarse rápidamente al resto de la cadena turística: hoteles, agencias de viajes, excursiones, alquiler de vehículos y servicios de transporte terrestre, entre otros.
Recomiendan consultar antes de viajar
Ante la posibilidad de modificaciones en los vuelos, resulta fundamental que los pasajeros consulten el estado de su vuelo directamente con la aerolínea antes de dirigirse al aeropuerto.
También será conveniente verificar cualquier cambio en el horario de salida, las condiciones de reprogramación y las alternativas disponibles en caso de cancelación.
ATE sostiene que la medida fue comunicada con anticipación precisamente para que los distintos actores del sistema pudieran tomar previsiones. El gremio, además, advirtió que si no se abre una instancia de diálogo para atender sus demandas, el conflicto podría profundizarse.
De esta manera, el paro de 48 horas coloca nuevamente en primer plano un conflicto laboral dentro del sistema aeronáutico argentino, mientras que miles de pasajeros deberán seguir de cerca la evolución de las operaciones durante el jueves 3 y viernes 4 de septiembre.


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