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26 octubre, 2026
Turistas en un Centro Termal de Argentina

Cinco termas que casi nadie conoce en Argentina: agua a 80 grados en el sur bonaerense, piletas a 2.200 metros y una laguna donde se flota

Escapadas termales sin multitudes: desde médanos cerca del mar hasta una laguna pampeana que recuerda al Mar Muerto. Qué ofrece cada una, cuánto cuesta entrar y cómo llegar.

Cuando alguien piensa en termas, los nombres que aparecen son siempre los mismos. Río Hondo, Federación, Concordia, Cacheuta. Pero el mapa termal argentino es bastante más grande, y buena parte de lo más interesante está en lugares donde no hay colas, ni parlantes, ni cartelería gigante.

Estas cinco están repartidas entre Buenos Aires, Catamarca y La Pampa. Algunas son planes de un día, otras piden armar viaje. Todas tienen algo que las distingue.

Médano Blanco, Necochea: termas en una estancia entre bosques y dunas

Están a unos 41 o 45 kilómetros de Necochea, según desde dónde se mida, y el último tramo es de ripio entre campos. El predio ocupa 42 hectáreas con eucaliptos y pinos, y el nombre viene de los médanos que lo rodean. Sobre la historia del lugar hay dos versiones: una habla de una perforación en una vieja estancia, otra de una búsqueda de agua potable que terminó en agua termal. Lo seguro es que el agua sale caliente, cargada de sales.

Es cloruradosódica, con sulfato, calcio y magnesio. Las piletas del circuito cubierto andan entre los 33 y los 36 grados, y hay hidromasajes al aire libre y una pileta recreativa. Se le atribuyen efectos analgésicos y antiinflamatorios, algo habitual en aguas de este tipo. El complejo suma spa con masajes, ducha escocesa y sauna, dos lugares para comer (Rural Restó y Médano Bar) y una casona histórica de estilo nórdico.

La entrada de adultos ronda los $18.000. Antes de ir, mirá si la venta es solo online, porque en algunas temporadas lo fue.

Termas Los Gauchos, Villalonga: la más escondida y la más caliente

Si buscás silencio, esta es la candidata. Queda a unos 8 kilómetros de Villalonga, en el partido de Patagones, al sur de la provincia. Desde Buenos Aires son casi 9 horas de auto y unos 800 kilómetros por la Ruta 3, con un último tramo rural señalizado.

El agua sale a unos 80 grados y es hipertermal, rica en bromo y yodo. Las perforaciones petroleras de los años veinte buscaban otra cosa, pero toparon con esto a unos 1.300 metros de profundidad. La torre metálica original sigue en pie. Se recomienda tradicionalmente para reumatismo crónico y afecciones de la piel, y en la zona está considerada entre las mejores termas del país.

El hotel, inaugurado en 1942, tiene unas 15 habitaciones con baño privado, comedor y una pileta termal cubierta adentro. El pernocte arranca en unos $25.000 por persona. Afuera hay una pileta techada, una al aire libre y un lago artificial. Las instalaciones son sencillas, y ese es parte del encanto. A 7 kilómetros está el Fondeadero Riacho Azul, para quienes quieran pescar.

Parque Termal Dolores: el más cercano y el más completo del grupo

Queda a unos 200 kilómetros de Buenos Aires, por Autovía 2 y Ruta 63, así que se hace en el día sin problema. Ocupa 44 hectáreas donde antes había una laguna y bañados, y hoy tiene siete piscinas entre cubiertas y exteriores, algunas con cúpula vidriada para generar microclima en los días de frío.

El agua termal sale de un pozo de 400 metros a unos 38 °C, con calcio, magnesio, sodio y sulfatos. El spa incluye sauna, baño turco, jacuzzi y solárium, y el predio tiene gimnasio, un centro comercial de 45 locales, restaurantes y una parrilla para 1.000 personas. Para dormir hay un resort con spa de 76 habitaciones, un hotel de 60 y cabañas de 4 y 6 plazas.

La entrada de adultos parte de $14.000 y el estacionamiento se paga aparte. Es el menos misterioso de la lista, pero tiene la ventaja de que resuelve todo en un solo lugar.

Termas de Villa Vil, Catamarca: piletas de piedra a más de 2.000 metros

Este es el más joven. La primera etapa abrió a mediados de 2023 en la zona de Baños Grandes, a 3 kilómetros del pueblo de Villa Vil y a 80 kilómetros de Belén. Para llegar se toma la Ruta 40 hasta El Eje y de ahí la Ruta Provincial 43.

Son tres piletones circulares al aire libre, de hormigón revestido con piedra del lugar, con agua entre 38 y 42 grados y a unos 2.200 metros sobre el nivel del mar. También hay duchas con agua termal, que llega por cañería desde un nivel por debajo del río Vil. Los servicios por ahora son básicos: sanitarios, vestuarios y un bar con comedor. La entrada parte de $5.000, de lejos la más barata de las cinco.

Villa Vil tiene unos 600 habitantes y una atracción vecina que vale el desvío: los Castillos, formaciones de roca que el viento y el agua tallaron. En agosto, el gobierno provincial y el municipio hablaron de armar una travesía que una las termas y las lagunas de altura de la zona, así que el circuito probablemente se vaya ampliando.

Termas de Guatraché, La Pampa: una laguna en la que flotás sin esfuerzo

Está en el sudeste pampeano, dentro del balneario Samuel Novick y de una reserva natural de 6.400 hectáreas que rodea la laguna. El pueblo de Guatraché queda a unos 10 kilómetros. Desde Buenos Aires son unos 700 kilómetros, así que conviene pensarla como viaje de varios días.

El agua sale a unos 32 °C y es fuertemente clorurada, sulfatada, cálcica y magnésica. Hay piscinas climatizadas, cubiertas y al aire libre, y funcionan todo el año. Se le suma el fango de la laguna, que se aplica en tratamientos para dolores musculares, articulares y problemas de piel. La concentración de sales de la laguna es tan alta que quien se mete flota sin hacer fuerza, un efecto parecido al del Mar Muerto o al de Epecuén.

Además de bañarse hay caminatas, avistamiento de aves y pesca deportiva. El complejo tiene hotel con habitaciones sencillas y desayuno, por unos $28.000 por persona, y un camping con buenos servicios.

Antes de armar la escapada

Los precios que figuran en este artículo corresponden a los últimos relevamientos y cambian seguido, así que confirmalos en los canales oficiales de cada complejo. Lo mismo vale para horarios y para la modalidad de venta de entradas. Y si tenés alguna condición de salud, consultá con tu médico antes de meterte en agua a más de 40 grados. Las propiedades terapéuticas que se mencionan son las que se les atribuyen a estas aguas, no una promesa de resultados.

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