{
27 octubre, 2026
Eventos de Turismo fueron cancelados en El Calafate

Le quitan el Foro Nacional de Turismo a El Calafate: Santa Cruz alza la voz y el federalismo turístico queda tambaleando

Los encuentros más importantes del turismo argentino estaban confirmados para fines de octubre frente al Perito Moreno. Días después, se mudaron a un centro deportivo de Buenos Aires. La provincia reclamó por escrito y el sector local contó los daños. La explicación oficial dejó más dudas que certezas.

Hay decisiones que se miden por lo que cambian en una agenda y otras por lo que dicen sobre quién manda. El traslado de la Asamblea del Consejo Federal de Turismo y del Foro Nacional de Turismo, que iban a realizarse en El Calafate, a la Ciudad de Buenos Aires pertenece a la segunda categoría. El Gobierno de Santa Cruz le pidió formalmente a la Nación que lo reconsidere, y lo que está en juego no es solo una sede: es la credibilidad del discurso federal en un sector que vive de los destinos del interior.

Del anuncio en la feria al cambio de sede

La historia tiene un recorrido corto y bastante ilustrativo. Santa Cruz había adelantado en abril que trabajaba para recibir la Asamblea, y en agosto se confirmó formalmente que se haría el 29 y 30 de octubre. La noticia volvió a presentarse en público durante la Feria Internacional de Turismo, en La Rural, con la presencia del titular de la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación. El esquema era claro: el 29, la Asamblea del Consejo Federal, que reúne a las autoridades turísticas de las provincias y de la Nación; el 30, el Foro Nacional, con foco en el desarrollo de destinos emergentes. La reunión del Consejo se pensaba en un espacio vinculado al Parque Nacional Los Glaciares.

Pocos días después llegó el giro. La Nación comunicó que ambos encuentros se concentrarían el viernes 30 de octubre, de 10 a 19, en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CENARD), en la Ciudad de Buenos Aires. Según trascendió, varios funcionarios provinciales se enteraron a través de un mensaje de la secretaría nacional. Para un organismo que se define como federal, el método no ayuda a disipar las sospechas.

Una explicación que no alcanza

El motivo oficial fue la agenda institucional y la posibilidad de compartir una jornada con el Consejo Federal del Deporte. Santa Cruz respondió el lunes 5 de octubre con una nota en la que expresa su “profunda preocupación” y sostiene que esas razones no justifican una modificación de esa magnitud, sobre todo después del despliegue de recursos y gestiones que había hecho la provincia.

El argumento más sólido de la nota es también el más práctico. Si el problema era articular con el deporte, la provincia propone incorporar esa propuesta al programa ya armado en El Calafate. Es una salida que no desarma nada y que, al menos en el papel, resuelve la excusa. Que Nación no la haya tomado obliga a preguntarse si el motivo declarado es el real.

Algunas versiones periodísticas, no confirmadas, vinculan la decisión con diferencias entre varias provincias y la Nación sobre los datos de mejora del sector que se presentaron en la feria. Es una hipótesis, no un hecho. Pero en un contexto de datos discutidos, cualquier cambio abrupto alimenta lecturas políticas.

Quién paga el cambio

La nota provincial señala un perjuicio concreto: cancelación y readecuación de numerosas reservas hoteleras, actividades de prestadores turísticos y compromisos asumidos con asociaciones locales. El documento no cuantifica las pérdidas, pero advierte que llegan con la temporada en marcha y en un escenario que no es sencillo para el sector.

Ese último punto no es una frase de circunstancia. A mediados de año, referentes del sector privado local alertaron por la baja de reservas y por una temporada de invierno con menos movimiento que en años anteriores. Sostuvieron, además, que la realidad que ven los prestadores no coincide con algunos indicadores oficiales sobre crecimiento del turismo receptivo. A eso se suma la expectativa por una nueva conexión aérea desde Brasil, que todavía debe demostrar su impacto. En ese marco, cada grupo que llega, cada habitación ocupada y cada excursión vendida pesan más de lo que parecen en una planilla.

Los encuentros movilizan a funcionarios provinciales, empresarios, especialistas y periodistas especializados. No son un congreso masivo, pero sí una vidriera de alto valor para un destino que depende de un único gran atractivo y necesita sostener la conversación nacional sobre su presente.

El estatuto y las preguntas que quedan

Hay un detalle institucional que merece atención. Según el estatuto del Consejo Federal de Turismo, publicado en el sitio oficial de la Nación, el Foro Nacional se reúne en la fecha y el lugar que resuelva el propio Consejo. La pregunta es inevitable: ¿quién tomó la decisión del traslado y qué participación tuvieron las provincias? Si el cambio se resolvió en la secretaría nacional y se comunicó después, el organismo que debería ser el espacio de decisión compartida quedó reducido a un receptor de avisos.

“Se posterga, no se suspende”: una frase que no cierra nada

Consultado por un medio de Santa Cruz, el titular de la cartera nacional aseguró que el encuentro en El Calafate “se posterga, no se suspende”. La frase suena conciliadora, pero deja casi todo sin responder. La alternativa concreta que había ofrecido la Nación es que El Calafate reciba la primera Asamblea del Consejo Federal del año próximo, prevista para marzo. La provincia fue clara: esa propuesta no sustituye ni compensa el Foro Nacional, porque son instancias distintas y con objetivos distintos.

El Foro, además, había sido concebido con herramientas de transmisión y participación a distancia para integrar a ciudades emergentes de Santa Cruz y de otros puntos del país. Es decir: una reunión pensada para escuchar a los destinos que no están en el centro del mapa termina realizándose en el centro del mapa. La ironía es difícil de ignorar.

Un destino que no puede permitirse perder vidriera

El Calafate es una ciudad que gira alrededor del hielo. Casi el 90% de quienes llegan visitan el Perito Moreno, y se estima que entre 500.000 y 700.000 personas pasan cada año por el glaciar. Esa concentración explica por qué la ciudad necesita sostener su posicionamiento en la agenda nacional del turismo.

Además, el glaciar atraviesa una etapa de cambios que preocupa al sector. Según monitoreos especializados, su frente se alejó de la península Magallanes, con un retroceso que superó los 900 metros hacia mediados de año y una pérdida de superficie inédita en pocos meses. No hay una caída inmediata de visitantes asociada a ese fenómeno, pero los prestadores admiten que la experiencia podría modificarse en el mediano plazo. En un escenario así, un destino dependiente de una sola postal necesita que se hable de él, que se lo visite y que se lo tenga en cuenta cuando se reparten los espacios institucionales.

Qué hacen otros países de la región

Conviene mirar cómo se resuelve esto en otras latitudes. En Brasil, el foro que reúne a los secretarios y dirigentes estaduales de turismo, el Fornatur, se reúne con frecuencia en distintas ciudades, a menudo en paralelo con ferias regionales, y también en Brasília cuando el calendario lo requiere. La rotación es una práctica habitual y funciona como señal política: la agenda nacional se comparte con los estados que la integran.

Que una reunión federal se concentre siempre en la capital no es ilegal ni excepcional, pero tampoco es neutral. Dice quién viaja y quién recibe, y en un país con la geografía de la Argentina, esa diferencia pesa.

Lo que queda por responder

Faltan respuestas concretas. La Nación debería explicar con claridad quién resolvió el cambio y por qué se descartó la alternativa de integrar el deporte en El Calafate. También debería precisar qué significa en la práctica “postergar”: si habrá una nueva fecha para el Foro, si se mantendrá la sede y qué compensación contempla para los prestadores que ya habían reorganizado su operación.

Hasta que eso ocurra, el episodio deja una lección incómoda para un sector que se declara federal. Se puede anunciar una sede en una feria con aplausos y fotos, pero los destinos del interior miden la voluntad de otra manera: con hechos que se cumplen cuando la agenda aprieta.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad