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26 octubre, 2026
Feria Internacional de Turismo - FIT

Chile despliega su artillería turística en la FIT 2026: la apuesta más ambiciosa de los últimos años para reconquistar al viajero argentino

La delegación trasandina llega a Buenos Aires con más regiones que nunca, la flamante Subsecretaria de Turismo en su primera FIT y una misión clara: revertir la fuerte caída de argentinos que visitaron el país durante 2026

Chile no llega a la Feria Internacional de Turismo (FIT) 2026 a cumplir con el protocolo. Llega a jugar una carta estratégica. La delegación trasandina participará una vez más de la cita ferial más importante del calendario turístico argentino, que este año celebra su 30ª edición del 26 al 29 de septiembre en la Sociedad Rural de Buenos Aires, y lo hará con la presencia ampliada más significativa de los últimos años: más regiones representadas, más actores del sector privado y, por primera vez, la conducción de la flamante Subsecretaria de Turismo chilena al frente de la delegación oficial.

No es un dato menor el contexto en el que se produce esta apuesta. Argentina continúa siendo, pese a las fluctuaciones del último año, uno de los mercados emisores más relevantes para el turismo chileno, y la feria llega en un momento en que ambos países necesitan reacomodar sus flujos turísticos tras un 2025 excepcional y un 2026 mucho más volátil.

Una delegación con más regiones que nunca

La novedad central de esta edición pasa por la ampliación territorial de la delegación. A diferencia de participaciones anteriores, este año viajarán a Buenos Aires representantes de un número mayor de regiones chilenas, con el objetivo explícito de mostrarle al mercado argentino toda la diversidad geográfica y temática que el país ofrece: desde los paisajes de desierto y cordillera hasta la oferta urbana de Santiago, pasando por el enoturismo de los valles centrales, la gastronomía regional y las propuestas de aventura que catapultaron a Chile como referente sudamericano en ese segmento.

Junto a los representantes oficiales de cada región, viajará también una nutrida comitiva del sector privado chileno, que participará activamente de los distintos espacios de encuentro con operadores, agencias de viajes y medios de comunicación argentinos. Es, en esencia, una feria dentro de la feria: el stand chileno funcionará como plataforma de reuniones comerciales, presentación de nuevas propuestas y generación de acuerdos de comercialización con la industria local, en un formato que busca ir mucho más allá de la simple exhibición de folletos y material promocional.

El debut de María Paz Lagos al frente de la delegación

Esta edición tiene, además, un condimento particular: será la primera vez que María Paz Lagos, quien asumió como Subsecretaria de Turismo de Chile en marzo de 2026, encabece la participación chilena en FIT desde ese cargo. Su agenda en Buenos Aires será intensa. Lagos participará de la ceremonia inaugural de la feria, mantendrá una serie de reuniones bilaterales con autoridades del sector turístico argentino, y estará presente en el encuentro y panel organizado por FEMTUR, la Federación Empresaria de Turismo de la República Argentina, uno de los espacios de mayor peso institucional dentro de la feria para el diálogo entre el sector público y privado de la región.

El lunes 28 de septiembre, además, la funcionaria encabezará la inauguración oficial del stand chileno, un acto que reunirá a representantes del turismo trasandino junto a referentes de la industria argentina, y que suele funcionar como el momento de mayor visibilidad mediática para cada delegación extranjera durante los cuatro días de feria.

Por qué Argentina sigue siendo prioridad, aun con la caída

La insistencia chilena en fortalecer su presencia en el mercado argentino no es casual, y cobra sentido a la luz de los números que viene arrojando el intercambio turístico entre ambos países durante 2026. Tras un 2025 extraordinario, en el que casi 2,9 millones de argentinos visitaron Chile impulsados por un tipo de cambio que abarataba fuertemente los precios trasandinos, la tendencia se revirtió con fuerza este año: los viajes de argentinos hacia Chile llegaron a caer más del 43% interanual en abril, con desplomes aún más pronunciados en pasos fronterizos clave como el Cristo Redentor, donde la baja superó el 59%.

El fenómeno tiene una explicación que los propios economistas del sector vienen remarcando: la comparación se hace contra una base estadística inusualmente alta, producto de un año donde viajar a Chile resultaba extraordinariamente conveniente para el bolsillo argentino, tanto para hacer compras como para vacacionar. Con la normalización cambiaria, ese incentivo se diluyó, y el flujo se acomodó a niveles más moderados, aunque todavía por debajo de los registros históricos previos al boom.

La otra cara de la moneda, sin embargo, juega a favor de la estrategia chilena en esta FIT: mientras caía el turismo emisivo argentino hacia el país vecino, creció de manera sostenida el ingreso de turistas chilenos a la Argentina, con un incremento del 5,4% interanual registrado en abril y una estadía promedio de 6,5 noches, cifra que habla de un turista que no solo cruza la cordillera, sino que se queda y consume en el destino. Es exactamente ese equilibrio, sostener el interés del turista argentino hacia Chile mientras el turista chileno redescubre a la Argentina, el que la delegación busca reforzar en cada instancia de esta feria.

Una relación bilateral que ninguno de los dos países quiere resignar

Desde el sector privado turístico argentino se viene insistiendo, en distintas oportunidades, en la relevancia de sostener y profundizar las acciones de promoción conjunta entre ambos destinos, entendiendo que la relación turística entre Argentina y Chile funciona históricamente como un vaso comunicante: cuando uno de los dos mercados se encarece relativamente, el flujo se reacomoda hacia el otro, pero rara vez desaparece por completo. Esa lógica de mercados complementarios, más que competidores, es la que explica por qué Chile elige reforzar su apuesta en Buenos Aires justo en el año en que más lo necesita.

La proyección oficial chilena para el cierre de 2026 ronda los 5,2 millones de turistas extranjeros en todo el país, una cifra que muestra una caída cercana al 40% si se la compara exclusivamente contra el mercado argentino, pero que crece cerca de un 4% al excluir esa variable puntual, lo que confirma que la estrategia de diversificación hacia otros mercados emisores (Europa, Asia y Oceanía vienen mostrando subas interanuales) convive, sin contradicción, con el interés genuino de no resignar terreno frente al público argentino.

Lo que se juega Chile en esta edición de FIT

Para la delegación trasandina, esta 30ª edición de FIT no es solamente una vidriera comercial más dentro del calendario ferial regional. Es la oportunidad de recalibrar, en pleno cierre de temporada baja y a las puertas del verano austral, la narrativa con la que el turista argentino asocia a Chile como destino: no ya exclusivamente como el lugar de las compras convenientes que caracterizó al boom de 2025, sino como un país con una oferta turística diversa, estable y profesionalizada, capaz de sostener el interés del viajero más allá de las oscilaciones cambiarias coyunturales.

Con una delegación ampliada, representación de nuevas regiones, un fuerte despliegue del sector privado y la conducción de su máxima autoridad turística debutando en el rol, Chile llega a esta FIT decidido a que su stand sea, durante estos cuatro días en la Sociedad Rural de Buenos Aires, mucho más que un espacio de promoción: una declaración de intenciones sobre cuánto valor sigue teniendo el mercado argentino en la estrategia turística trasandina.

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