La industria hotelera latinoamericana continúa mostrando señales de expansión, impulsada por nuevas inversiones en destinos turísticos y de negocios. De acuerdo con datos de la consultora especializada Lodging Econometrics (LE), la región alcanzó al cierre del segundo trimestre una cartera de 759 proyectos hoteleros en distintas etapas de desarrollo, consolidando una tendencia positiva que refleja la confianza de los inversores en el crecimiento del turismo.
El volumen de proyectos incluye hoteles en construcción, iniciativas con inicio de obra previsto durante los próximos doce meses y emprendimientos que aún se encuentran en etapas iniciales de planificación. Este escenario anticipa un importante incremento de la oferta de alojamiento en varios mercados latinoamericanos durante los próximos años.
México continúa liderando ampliamente la cartera regional gracias a la fortaleza de sus principales destinos turísticos y ciudades de negocios. Brasil mantiene el segundo lugar, impulsado tanto por el turismo doméstico como por nuevas inversiones internacionales. República Dominicana se consolida entre los mercados más dinámicos, favorecida por la sostenida demanda del turismo vacacional, mientras que Colombia también figura entre los países con mayor actividad constructiva.
Los datos muestran que una parte importante de los proyectos ya se encuentra en plena ejecución, mientras que otro grupo comenzará su construcción en el corto plazo, lo que garantiza un flujo constante de nuevas aperturas hoteleras hasta al menos 2027. Esta evolución responde al crecimiento de la demanda turística, la recuperación de los viajes internacionales y el interés de las principales cadenas hoteleras por fortalecer su presencia en América Latina.
La expansión alcanza a distintos segmentos del mercado. Si bien continúan desarrollándose hoteles de lujo y resorts en destinos consolidados, también crecen las inversiones en establecimientos de categoría media y media superior, orientados tanto al turismo corporativo como al vacacional. Esta diversificación permite responder a una demanda cada vez más amplia y heterogénea.
Las grandes cadenas internacionales siguen siendo protagonistas del proceso de expansión mediante nuevas marcas, contratos de franquicia y acuerdos de gestión. Paralelamente, numerosos desarrolladores locales participan en proyectos independientes o asociados con operadores globales, contribuyendo a ampliar la capacidad de alojamiento en ciudades, destinos de playa y polos turísticos emergentes.
Para los especialistas, la evolución de la cartera hotelera constituye uno de los principales indicadores sobre las perspectivas del turismo regional. El aumento sostenido de la inversión refleja expectativas favorables respecto del crecimiento de la actividad económica vinculada a los viajes, el empleo y la infraestructura turística, además de fortalecer la competitividad de los destinos latinoamericanos frente a otros mercados internacionales.


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