La cadena Howard Johnson inaugura este miércoles 1 de julio su primer hotel en Mendoza, con una propuesta que amplía su presencia en uno de los destinos turísticos más atractivos del país. Se trata de Howard Johnson Alcántara Chacras de Coria, un establecimiento ubicado en una de las zonas de mayor crecimiento hotelero y gastronómico de la provincia.
El nuevo hotel se levanta sobre una superficie total de 4.400 m², de los cuales 2.200 m² son cubiertos, y propone un concepto de alojamiento orientado al confort, la calidez y una experiencia personalizada. Sus habitaciones, de entre 45 y 48 m², fueron diseñadas para combinar amplitud, funcionalidad y detalles pensados para el viajero actual.
Cada unidad cuenta con Smart TV de 50 pulgadas, refrigerador, caja de seguridad, pava eléctrica, escritorio, climatización inverter y terrazas privadas con vistas a los jardines del hotel oa la Cordillera de los Andes. La propuesta apunta tanto al turismo de ocio como al segmento corporativo, con servicios que buscan responder a distintas necesidades de estadía.
Entre sus habitaciones, el establecimiento ofrece desayuno artesanal con productos frescos de estación, Wi-Fi de alta velocidad, estacionamiento interno y espacios de bienestar que incluyen piscina climatizada, jacuzzi y acceso a un gimnasio cercano. Además, el hotel admite mascotas, lo que permite alojarse junto a las mascotas.
El proyecto también incorpora un salón de convenciones insonorizado, preparado para reuniones empresariales, capacitaciones, eventos sociales y encuentros corporativos. A ello se suman criterios de sustentabilidad como jardines de bajo consumo hídrico, iluminación LED, sistemas de climatización eficientes y un esquema de energía solar en desarrollo.
La apertura refuerza la estrategia de expansión de la cadena en destinos con alto potencial turístico y consolida a Chacras de Coria como un punto cada vez más valorado por quienes buscan combinar naturaleza, gastronomía, bodegas y servicios de calidad.
El nombre Alcántara, además, aporta un componente simbólico e identitario al proyecto, en homenaje a la historia familiar vinculada a la inmigración y la tradición portuguesa. También remite al corcho, material asociado a esa herencia cultural y presente en distintos detalles del hotel como signo de permanencia, identidad y respeto por el entorno.


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