El café más emblemático de Buenos Aires incorpora a su carta una propuesta ideal para disfrutar en una fecha patria: una tradicional torta de ricota con historia propia. La novedad surge de una colaboración que une dos clásicos porteños y propone una experiencia gastronómica pensada para acompañar la merienda invernal.
La iniciativa suma un atractivo especial para quienes recorren la Avenida de Mayo durante el 9 de julio. En un entorno cargado de identidad y tradición, la propuesta combina el valor histórico del bar notable con un postre que forma parte del dulce paisaje de la ciudad desde hace décadas.
El café, considerado uno de los más antiguos del país, se convirtió a lo largo del tiempo en escenario de encuentros culturales, artísticos y sociales. Su incorporación a esta propuesta refuerza esa condición de punto de referencia porteño, ahora también desde lo gastronómico.
La torta de ricota elegida para esta ocasión tiene raíces familiares y una receta que remitió a mediados del siglo pasado. Con el paso del tiempo, se consolidó como uno de los sabores más buscados por quienes valoran la pastelería tradicional y las preparaciones de impronta casera.
La combinación propone un plan simple pero muy porteño: café, historia y un clásico dulce para celebrar una fecha especial. En pleno invierno y con las vacaciones cada vez más cerca, la propuesta se presenta como una excusa perfecta para redescubrir uno de los bares más queridos de la ciudad.
En ese cruce entre memoria, tradición y sabor, la merienda del 9 de julio gana una nueva alternativa que suma identidad local a una jornada especialmente significativa.


Más Historias
El atlas gastronómico argentino: 24 platos que separan al turista del verdadero conocedor
El Camino del Queso: Córdoba prepara su nuevo circuito turístico-productivo para octubre
De la finca a la mesa: así es el nuevo mapa gastronómico de Panamá que invita a cosechar tu propia cena