En un país donde la pesca deportiva es casi una religión y el mar argentino un escenario infinito de oportunidades, hablar de pejerrey es hablar de pasión. Pero no de cualquier pasión: de madrugones con mate, de líneas tensas esperando el pique y de ese brillo plateado que emerge del agua como una promesa cumplida.
Hoy, en pleno auge de la pesca invernal en el litoral marítimo argentino, el pejerrey vuelve a ocupar el centro de la escena. Y para el pescador deportivo —el que busca experiencia, técnica y emoción— conocer sus variantes no es un detalle menor: es la diferencia entre una jornada más… o una jornada inolvidable.
El pejerrey: mucho más que “la flecha de plata”
Los pejerreyes de Argentina, tanto marinos como continentales, pertenecen a la familia Atherinopsidae y al género Odontesthes. A simple vista pueden parecer similares, pero detrás de esa apariencia hay un mundo de matices que todo pescador debería conocer.
Se trata de especies clave no solo desde lo biológico, sino también desde lo económico y cultural: sostienen pesquerías artesanales, recreativas, deportivas e incluso proyectos de acuicultura.
En el mar, su distribución es impresionante: desde el sur de Brasil hasta el extremo austral en el Canal de Beagle y las Islas Malvinas. Un rango que habla de su adaptabilidad… y de las oportunidades que ofrece.
Las especies marinas: conocerlas para pescarlas mejor
En el Mar Argentino encontramos cinco grandes protagonistas. Tradicionalmente, se dividen en dos grupos:
- Bonaerense–norpatagónico: escardón, panzón y cornalito
- Patagónico: corno (manila) y pejerrey de Malvinas
Cada uno tiene su comportamiento, su hábitat y —clave para el pescador— su forma de picar.
Panzón: el gigante del fondo
Si buscás porte, este es tu pez.
El panzón es robusto, macizo y puede superar los 2 kg. Su cuerpo ancho y su coloración más pálida lo hacen inconfundible. Pero lo que realmente importa: es un pez de fondo.
Claves para pescarlo:
- Olvidate del flote: trabaja cerca del fondo
- Busca bancos de arena y aguas bajas
- Prefiere playas reparadas
- Tiene hábitos más sedentarios
Es el único pejerrey que puede presentar parásitos como el “piojo de mar”, justamente por su menor movilidad. Un detalle que revela mucho sobre su comportamiento.
Estrategia: líneas de fondo bien presentadas, paciencia… y lectura del mar.
Pejerrey de Malvinas: el del sur profundo
Más estilizado, de escamas pequeñas y con ese aspecto “baboso” que le da su apodo, este pejerrey es el habitante de las aguas más frías.
Se lo puede confundir con el corno, pero su cuerpo más delgado y su adaptación a latitudes extremas lo diferencian claramente.
Claves:
- Aguas frías y profundas
- Mayor presencia en zonas australes
- Combate interesante por su contextura
Ideal para pescadores que buscan desafíos en escenarios menos tradicionales.
Corno (Manila): el voraz del invierno
Acá entra en juego uno de los favoritos de la pesca deportiva.
El corno —o manila— es agresivo, voraz y extremadamente atractivo. Puede alcanzar los 800 gramos, pero lo que lo hace especial es su comportamiento.
Características:
- Cuerpo cilíndrico
- Línea lateral muy marcada
- Cola amarilla (su sello distintivo)
- Olor particular
Cada invierno, su llegada a la costa bonaerense genera expectativa:
Mar del Plata, Miramar, Necochea… nombres que para el pescador significan adrenalina pura.
Estrategia:
- Pesca en bancos cercanos a la costa
- Aprovechar su voracidad
- Ritmo activo: este pez no perdona errores
En los últimos años, su presencia se ha concentrado más hacia el sur bonaerense, especialmente cerca de San Cayetano.
Cornalito: el esquivo del mar abierto
El más pequeño del grupo, con no más de 14 cm, y probablemente el menos buscado en pesca deportiva.
Características:
- Pelágico (vive lejos de la costa)
- Cabeza proporcionalmente grande
- Baja presencia en zonas accesibles
Muchos lo confunden con juveniles de otras especies, pero su comportamiento lo delata.
No es el objetivo principal… pero conocerlo evita errores en la identificación.
Escenarios, estrategias y pasión
El litoral marítimo argentino ofrece un abanico extraordinario:
- Costa bonaerense: panzón y escardón dominan la escena
- Sur y Patagonia: el corno es rey durante gran parte del año
- Zonas australes: el pejerrey de Malvinas aparece como desafío mayor
Cada especie exige una lectura distinta del entorno:
- Fondo vs media agua
- Playas abiertas vs reparadas
- Movimiento vs espera
Y ahí está la esencia de la pesca deportiva: adaptarse, aprender y evolucionar.
Mucho más que pescar
Ir tras el pejerrey no es solo llenar la conservadora. Es entender el mar, leer el viento, interpretar la marea. Es ese instante en que la línea vibra y todo lo demás desaparece.
Porque al final del día, más allá de la técnica o la especie, hay algo que no cambia:
La emoción de ver salir del agua una flecha de plata.
Y en ese momento, todo tiene sentido.

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