El programa provincial de eficiencia energética para el sector turístico ya recibe inscripciones. Quiénes entran, cómo se pide, qué parte de la factura se descuenta de verdad y qué tiene que presentar cada establecimiento para sostener el beneficio.
Para un hotel de montaña, la factura de energía no es un gasto más. Es de los tres o cuatro renglones que definen si la temporada cierra bien o apenas alcanza. En Neuquén, donde el frío obliga a calefaccionar buena parte del año y donde las tarifas eléctricas vienen subiendo, el gobierno provincial lanzó un programa para aliviar esa carga: una bonificación del 30% en la luz para alojamientos y locales gastronómicos.
Antes de ilusionarse, conviene leer bien qué cubre ese 30%. Y también qué hay que hacer para pedirlo.
De dónde sale el programa y quién lo maneja
La iniciativa se llama Programa de Eficiencia Energética del Sector Turístico y se apoya en el Decreto Provincial 938/2025, que creó un programa general de incentivo al uso racional y eficiente de la energía. Lo implementa el Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales a través de la Subsecretaría de Turismo.
El planteo tiene dos patas. Una es el alivio inmediato: bajar el costo de funcionamiento de los establecimientos. La otra es empujarlos a gastar menos energía, porque el beneficio exige presentar un plan de mejora. Las dos juntas dan la idea del programa: ayudar hoy y pedir algo a cambio para mañana.
Qué se bonifica exactamente
Acá está el punto que más se presta a confusión. El 30% no se aplica sobre el total de la boleta. Se calcula sobre dos componentes: el cargo por capacidad de suministro y el cargo por energía consumida, y solo después de descontar impuestos y otros cargos.
En otras palabras, la parte que queda afuera del cálculo, impuestos y conceptos adicionales, sigue pagándose completa. El ahorro real en la factura final va a ser menor al 30% y va a variar según cómo esté compuesta cada boleta. Conviene sacar la cuenta con una factura real antes de contar con un número.
La bonificación se aplica directamente en la factura del suministro declarado, una vez que la autoridad evalúa y aprueba la solicitud.
Quiénes pueden anotarse
Entran hoteles, hosterías, apart hoteles, cabañas, hostels, campings, restaurantes, bares, confiterías y otros establecimientos de alojamiento y gastronomía. Todos tienen que cumplir con una serie de condiciones.
Los alojamientos deben tener habilitación turística provincial vigente. Los locales gastronómicos, licencia comercial vigente. En ambos casos, hay que ser usuario del Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN) con tarifa no residencial, no tener deudas con el organismo y completar el formulario de inscripción con información veraz.
Un detalle práctico: el requisito de ser cliente del EPEN deja afuera a quien recibe la electricidad por otro prestador. Vale chequearlo antes de empezar el trámite.
Cómo se pide y cuánto dura
La inscripción es solo por internet, a través del portal de autogestión TRAMITUR, en tramitur.neuquen.gov.ar/eficienciaenergetica. Las consultas se pueden mandar a tramitur@neuquen.gov.ar. La convocatoria queda abierta hasta que se disponga lo contrario, es decir que no hay una fecha de cierre anunciada.
Presentar la solicitud no garantiza que se apruebe. Cada caso se evalúa antes de definir quiénes reciben el beneficio. Una vez aprobado, la bonificación dura seis meses y se puede pedir la renovación según los requisitos que fije la autoridad.
Hay una cuenta de calendario que vale la pena hacer. Seis meses a partir de la aprobación cubren, con suerte, la temporada de verano completa. Pero no se sabe cuánto va a tardar la evaluación, así que cuanto antes se cargue la solicitud, más meses de temporada alta quedan dentro del beneficio.
El plan de mejora: la parte que nadie debería dejar para el final
La contrapartida es presentar un Plan de Mejora de la Eficiencia Energética, ya sea durante los seis meses de vigencia o como condición para renovar, según lo determine la autoridad de aplicación. El programa no detalló todavía cómo tiene que ser ese plan, y eso es una incógnita para quienes se anoten.
Ayuda saber dónde suele estar el consumo. Según guías técnicas para hotelería, la mayor parte del gasto energético de un alojamiento se concentra en climatización, agua caliente e iluminación. Los programas de auditoría hablan de ahorros potenciales de entre el 15% y el 35% cuando se actúa sobre esos frentes.
Las medidas más comunes son cambiar la iluminación a LED, poner sensores de presencia en pasillos y áreas comunes, mejorar la aislación, ajustar el funcionamiento de la calefacción, revisar el mantenimiento de equipos y sumar energía solar térmica para el agua caliente. No todas sirven para cualquier establecimiento. Una cabaña chica y un hotel de cuarenta habitaciones necesitan planes distintos.
Por qué la energía pesa tanto en la Patagonia
El programa llega en un momento en que los números le dan sentido. Un estudio sobre costos del comercio minorista que cubre de noviembre de 2023 a agosto de 2026 encontró que la Patagonia fue la región donde más creció el peso de la energía en los costos: los gastos nominales de energía subieron más del 850% en ese período, y en ninguna otra zona del país la energía ganó tanto lugar dentro de la estructura de costos.
En el segmento residencial, un observatorio de tarifas calculó en mayo que un hogar neuquino sin subsidios paga una factura eléctrica un 86% por encima del promedio nacional, con una brecha de 122 puntos porcentuales frente al área metropolitana de Buenos Aires.
Estos datos no son específicos de hotelería, pero describen el terreno donde operan los alojamientos. A eso se suma la discusión por el régimen de Zona Fría, que podría encarecer el gas en la región, y los cambios en los subsidios energéticos. Para un sector que calefacciona buena parte del año, cualquier ajuste se nota rápido.
Lo que el programa no cubre
El alivio se limita a la electricidad. Muchos establecimientos de la zona cordillerana calefaccionan con gas natural, envasado o leña, y ese gasto queda fuera. Tampoco se bonifican los impuestos y otros cargos de la factura.
El beneficio es además temporario: seis meses, con renovación sujeta a condiciones. Si el objetivo es que el sector baje su consumo de manera permanente, el verdadero resultado va a depender de que los planes de mejora se traduzcan en inversiones concretas, y de que haya acompañamiento técnico y financiero para hacerlas.
Cómo lo resuelven otros lugares de la región
La comparación ayuda a ver qué eligió Neuquén. En Misiones, un programa para alojamientos turísticos apuesta a capacitaciones, diagnósticos y auditorías personalizadas en cinco ciudades, con la idea de reducir costos y mejorar la rentabilidad. Es una lógica de asistencia técnica antes que de descuento.
En Uruguay, el ministerio de energía abrió un llamado para financiar hasta 20 proyectos turísticos de eficiencia energética, con apoyo de hasta 700.000 pesos por proyecto, para cosas como luminarias LED, equipos eficientes, energía solar térmica y paneles fotovoltaicos.
En Chile, los prestadores turísticos pueden acceder a incentivos para implementar y certificar normas técnicas, y a líneas de financiamiento bancario que incluyen eficiencia energética y energías renovables. Un caso reciente en un hotel de Santiago logró reducir un 60% su consumo de energía térmica reemplazando sistemas por equipos eléctricos.
Neuquén eligió otro camino: primero el descuento en la boleta y después el plan. Tiene la ventaja de que llega rápido y que se nota en el flujo de caja. El riesgo es que, sin acompañamiento para ejecutar las mejoras, el plan quede en un papel y el alivio termine cuando vence el período.
Qué conviene hacer ahora
Si tiene un alojamiento o un local gastronómico en Neuquén, hay un orden razonable para avanzar.
- Revisar la documentación. Habilitación turística provincial o licencia comercial vigente, y la cuenta del EPEN sin deudas.
- Confirmar la tarifa. Tiene que ser no residencial. Si el establecimiento funciona en una vivienda, conviene verificarlo.
- Juntar facturas de los últimos meses. Permiten ver cuánto pesan el cargo por capacidad y el de energía, y estimar cuánto podría ahorrarse.
- Cargar la solicitud cuanto antes en TRAMITUR, para no perder meses de temporada.
- Empezar a armar el plan de mejora. Medir consumos, identificar los equipos que más gastan y definir las inversiones posibles, aunque los requisitos finales todavía no estén detallados.
Una medida que ayuda, pero no resuelve
Para el sector, el programa es un respiro, y llega antes de la temporada alta. Pero el problema de fondo, una energía cara en una región que la produce, no se resuelve con una bonificación de seis meses. Lo que sí puede hacer es dar tiempo para que cada establecimiento ordene su consumo. Quien aproveche esos meses para invertir en eficiencia va a llegar mejor parado cuando el descuento termine.


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